¿Nuevo o reacondicionado? El mercado de celulares cambia por inflación y precios más altos
México cambia su forma de comprar celulares: equipos reacondicionados crecen ante la inflación y precios elevados.

El mercado de la telefonía móvil en México experimenta una transformación profunda impulsada por la inflación, el encarecimiento de los componentes tecnológicos y un cambio en los hábitos de consumo. Frente a dispositivos nuevos de gama alta cuyos precios ya rozan los 30 mil pesos, los teléfonos reacondicionados o seminuevos surgen como la alternativa más viable para los consumidores locales.
“Nos encontramos con algunos elementos críticos importantísimos. Por ejemplo, nos dimos cuenta que había una ventana de oportunidad muy grande (...) los teléfonos reacondicionados empezaron a tener mucho auge, mucha demanda porque el usuario entrante estaba buscando entrar en un ecosistema conocido como Apple, pero bajando las barreras de entrada”, explicó Andrés Nieto, CEO de GivU, una plataforma tecnológica mexicana que busca liderar el mercado del reccommerce (comercio de productos de segunda mano) en el país.
El potencial de este sector es mayúsculo. De acuerdo con el directivo, el año pasado se comercializaron cerca de tres millones de celulares reacondicionados en territorio nacional, dentro de un universo de 30 millones de dispositivos que ingresaron al mercado. Las proyecciones de la firma apuntan a que este segmento mantendrá un ritmo de crecimiento constante de entre 15% y 20% anual, una cifra que podría acelerarse debido a factores macroeconómicos externos.
Creo que pudiera acelerarse un poquito más, 10% más o 25% si las condiciones están dadas y los canales están puestos”, detalló Nieto, haciendo referencia al impacto global del desabasto y encarecimiento de chips y procesadores que eleva los costos de los equipos de fábrica.

SEGURIDAD
A pesar de la alta demanda, el verdadero desafío en México se encuentra en activar la oferta de manera segura. Estimaciones de la industria señalan que en los hogares mexicanos existen más de 50 millones de teléfonos celulares en desuso, guardados por sus dueños debido a la desconfianza que generan los canales de venta tradicionales de internet.
En México hay datos duros en donde dicen que hay más de 50 millones de celulares en desuso (...) Sí hay plataformas, varias, marketplaces, pero hay muchos riesgos: el 50% de las transacciones terminan en fraude”, advirtió el directivo, al destacar que el miedo al robo de datos o a los asaltos presenciales frena la economía circular.
Para solucionar esta problemática, la empresa desarrolló un algoritmo que realiza un diagnóstico remoto del estado estético y operativo del teléfono en sólo tres minutos, asignando una calificación o grading para ofrecer un precio de recompra inmediato y seguro a través de transacciones bancarias.
ALIANZAS
Como parte de su estrategia para masificar el modelo de negocio, GivU concretó una alianza con la cadena de supermercados Soriana y se encuentra en fase piloto con Walmart, permitiendo que los usuarios utilicen sus dispositivos viejos como moneda de cambio para adquirir productos básicos.

Es un proyecto en donde el cliente de Soriana puede cambiar su teléfono en desuso por el súper a través de GivU (...) cambias el celular por una moneda electrónica y con ella puedes comprar o un celular o cualquier otra cosa del súper. Creemos que le estamos pegando al tema de la economía familiar de una manera responsable”, apuntó.
La plataforma opera actualmente con marcas de gama alta como Apple, Samsung, Xiaomi y Motorola. Bajo un esquema de “C2C” (consumidor a consumidor), el sistema permite dos modalidades: la venta con pago inmediato en 15 minutos o dejar el equipo a consignación, un proceso que toma cerca de dos semanas.
Dejarlo a consignación significa que el valor de apreciación del teléfono puede ser 15% más (...) lo que nosotros estimamos de tiempo que puede llevar es aproximadamente 15 días”, puntualizó Nieto.
Con un equipo internacional que incluye talento de Brasil, Colombia y España, la meta de la compañía es consolidarse en el mercado mexicano para posteriormente expandirse hacia el resto de América Latina, apostando no sólo por la telefonía, sino por democratizar el acceso a pantallas, laptops y otros artículos electrónicos de segunda mano.