La reducción en la deuda de Pemex no resuelve su crisis operativa: IMCO
Valentina Muñoz, investigadora del Instituto Mexicano para la Competitividad, explicó que las transferencias del Gobierno de México ocultan las deficiencias en la gestión de la empresa, sin embargo, ello no resuelve sus problemas operativos y la pérdida de dinero.

La disminución en la deuda de Petróleos Mexicanos (PEMEX) responde a las aportaciones financieras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y no a un saneamiento de sus operaciones, luego de que la petrolera presentó su reporte financiero al tercer trimestre, sostuvo Valentina Muñoz, investigadora del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
En entrevista con Darío Celis para Negocios en Imagen Radio, la especialista explicó que las transferencias del Gobierno de México ocultan las deficiencias en la gestión de la petrolera, sin embargo, ello no resuelve los problemas operativos y la pérdida de dinero.
Agregó que la deuda de PEMEX bajó 25 por ciento en total, que pasó de 1.8 a 1.3 billones de pesos, aunque ello, dijo, no representa que la empresa esté resolviendo el problema de deuda que enfrenta.
“Hacienda es quien está dando estas aportaciones a Pemex para solventar la deuda, y el problema de Pemex es un problema de operación. Mientras no se arregle el problema de operación, va a seguir perdiendo dinero, no importa cuánto dinero le traten de inyectar", agregó.
Pérdidas acumuladas y refinación
La especialista del IMCO indicó que PEMEX mantiene un saldo negativo en sus estados financieros, a pesar del contexto internacional de altos precios de los hidrocarburos.
"Al tercer trimestre, la cifra llega a 38 mil millones de pesos en pérdidas. Es una ligera mejora comparado con el mismo periodo del año anterior; sin embargo, es pérdida. De los últimos 10 años, siete registran pérdidas en los primeros tres trimestres del año, y se da en un contexto donde el crudo está teniendo un precio alto. Pemex no lo está pudiendo aprovechar", explicó.
La investigadora de IMCO señaló que la estrategia de PEMEX de destinar mayor volumen de 14 por ciento de petróleo crudo al sistema nacional de refinación para elaborar gasolina, diésel y turbosina, genera márgenes financieros desfavorables para la compañía.
"Este es un negocio con márgenes muy pequeños, y en el caso mexicano, márgenes negativos. Estamos produciendo más, estamos priorizando el volumen sobre el valor. El valor es negativo, o sea, estamos perdiendo dinero en refinación por más que haya más productos", apuntó.
Caída en la plataforma de producción
Respecto a la extracción de crudo, la especialista detalló que los niveles actuales de producción petrolera no alcanzan el nivel de 1.8 millones de barriles diarios que se prospectaron desde el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y se mantienen estancados en 1.3 millones de barriles al día, la mitad de lo estimado en 2011 o 2012.
La especialista puntualizó que la falta de una asignación presupuestal para tareas de exploración compromete los volúmenes de extracción en los próximos años.
"El tema es que hay que apostarle a la exploración; hay que invertir en pozos, hay que invertir en los que están operando y en nuevos yacimientos, y la realidad es otra. No estamos viendo esta mejora, no estamos viendo una mejora a la producción presente, pero sobre todo a la producción futura", sostuvo.
Situación de los proveedores y reestructuración operativa
La especialista afirmó que otro factor que limita a Pemex es que el gasto destinado al servicio de la deuda financiera limita la capacidad de pago a las empresas prestadoras de servicios en la cadena de producción energética.
La investigadora expuso que otra circunstancia que pone en apuros a Pemex es el retraso en los pagos a contratistas, lo que afectan la estabilidad de las compañías que operan con la petrolera.
"Habría que reestructurar a Pemex para que exportaramos más petróleo, sacar más márgenes de ahí, realmente evaluar qué se está haciendo en refinación, cómo van los fierros, dónde se tiene que invertir, qué hay que cerrar si es que hay que cerrar alguna refinería, todos estos cambios estructurales que den la señal de que efectivamente Pemex es rentable, no solo para los mexicanos sino para los proveedores", indicó
La especialista consideró necesaria la reactivación de nuevos esquemas de inversión con los criterios de la política energética gubernamental.
“Dejaríamos de hablar de seguridad energética y de lo que queremos producir en términos de barriles diarios y más en cuánto se está haciendo realmente para hacer de Pemex una empresa rentable. En el tema de los inversionistas sería tener los incentivos suficientes para ser atractivos para el extranjero", dijo.
Riesgos en proyectos de exploración no convencional
Respecto al desarrollo de proyectos de gas natural no asociado y yacimientos no convencionales, la especialista explicó que la explotación de este tipo de hidrocarburos por parte de Pemex podría ser una realidad, al considerar una multiplicidad de factores.
"La extracción de hidrocarburos no convencionales es un tema muy controvertido y habría que ver cómo se hace, quién lo hace, si realmente Pemex tiene los recursos, la tecnología y la información necesaria para llevarlo a cabo o si se tiene que asociar”, agregó.
La analista concluyó que la continuidad de las pérdidas financieras en la división de refinación mantendrá la presión sobre las finanzas públicas federales.