Cómo SpaceX pasó de perder dinero a buscar una valoración de 1.77 billones de dólares
SpaceX busca la mayor IPO de la historia: pretende recaudar 75.000 millones y alcanzar una valoración de 1,77 billón de dólares.

SpaceX, empresa aeroespacial fundada por Elon Musk, anunció planes para realizar una Oferta Pública Inicial (IPO, por sus siglas en inglés) con la que busca recaudar 75 mil millones de dólares y alcanzar una valoración de 1.77 billones de dólares.
De concretarse, la operación se convertiría en la mayor salida a bolsa registrada hasta ahora, superando el récord de 25 mil 600 millones de dólares obtenido por Saudi Aramco en su debut bursátil.
Según documentos presentados ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), la empresa planea colocar más de 555 millones de acciones a un precio de 135 dólares cada una.
La oferta podría concretarse durante este mismo mes y marcaría un nuevo capítulo para una compañía que comenzó como una apuesta personal de Musk para llegar a Marte y que hoy domina buena parte de la industria espacial comercial.
¿Cómo pasó Spacex de una startup a líder de la industria espacial?
Musk creó SpaceX tras vender Zip2 y participar en el desarrollo de la empresa de pagos que posteriormente se convertiría en PayPal. Motivado por su interés en la exploración espacial y la ausencia de programas para llevar humanos a Marte, decidió emprender por cuenta propia el desarrollo de tecnología espacial.

Los primeros años de SpaceX estuvieron marcados por fracasos y pérdidas económicas. Sin embargo, en 2008 la empresa logró lanzar con éxito el cohete Falcon 1, un avance que abrió la puerta a contratos gubernamentales y privados.
Posteriormente desarrolló el Falcon 9, considerado hoy la principal plataforma de lanzamiento de la compañía y responsable de cientos de misiones espaciales.
Otro paso clave llegó en 2012 con la nave Dragon, que alcanzó la Estación Espacial Internacional. Años después, SpaceX se convirtió en la primera empresa privada en transportar astronautas al espacio.
Actualmente, la firma trabaja en Starship, un sistema diseñado para convertirse en el primer cohete orbital totalmente reutilizable. La nave está concebida para transportar tanto carga como tripulación y es considerada la pieza central de los planes de Musk para futuras misiones a Marte.
Recientemente, la empresa presentó una prueba exitosa de su modelo Starship de tercera generación, mientras avanza en el desarrollo de una versión adaptada para servir como módulo de alunizaje dentro del programa lunar de la NASA.

A pesar de su éxito comercial, el principal desafío tecnológico de la compañía sigue siendo Starship, el sistema de lanzamiento que Musk considera clave para hacer realidad los viajes a Marte.
La nave se encuentra en fase de desarrollo y busca convertirse en el primer sistema orbital totalmente reutilizable capaz de transportar tanto carga como tripulación.
Recientemente, SpaceX realizó una prueba exitosa de su modelo Starship de tercera generación, aunque el programa acumula varios lanzamientos fallidos y explosiones durante sus etapas de prueba.
El proyecto es especialmente relevante porque la NASA adjudicó a SpaceX un contrato para desarrollar una versión modificada de Starship que funcionará como módulo de alunizaje para futuras misiones tripuladas.
Sin embargo, expertos del sector consideran que los plazos siguen siendo uno de los principales riesgos para la empresa.

Nasa y Blue Origin presionan el calendario
G. Scott Hubbard, exdirector del centro de investigación Ames de la NASA, advirtió que la compañía enfrenta ahora exigencias mucho mayores que en sus primeros años, cuando los riesgos recaían principalmente sobre capital privado.
Según el especialista, participar en proyectos tripulados obliga a cumplir estándares mucho más estrictos de seguridad y confiabilidad.
Las dudas sobre el calendario de Starship han llevado incluso a que la NASA considere alternativas para sus futuras misiones lunares.
Entre ellas figura el módulo de alunizaje desarrollado por Blue Origin, propiedad de Jeff Bezos, lo que ha intensificado la competencia entre los dos empresarios más influyentes del sector espacial.
La agencia espacial estadounidense prevé realizar en 2027 una compleja maniobra de encuentro orbital entre la nave Orion y un módulo de alunizaje lunar. No obstante, persisten dudas sobre si tanto SpaceX como Blue Origin estarán listas para cumplir con ese calendario.