Artículo 19 advierte que leyes restrictivas y violencia silencian el periodismo en México
En México, la censura y la violencia contra el periodismo no solo silencia voces, sino que deforma las leyes y fractura la democracia. Frida Arreola, coordinadora en Artículo 19, advierte sobre una alarmante tendencia nacional de reformas punitivas y un clima de impunidad que le quita a la ciudadanía su derecho a estar informada.

Frida Arreola, coordinadora de Prevención del Programa de Protección y Espacio Cívico de Artículo 19, alertó sobre una peligrosa tendencia legislativa y un entorno de violencia que no solo vulnera a los comunicadores, sino que debilita directamente la transición democrática en el país al inhibir la libertad de expresión.
En entrevista con Ivonne Melgar para la Primera Emisión de Imagen Radio, la coordinadora de Artículo 19 acotó que uno de los focos rojos recientes fue la llamada "Ley Serrano" en San Luis Potosí, la cual fue frenada gracias a la organización civil, pero que encendió las alarmas por pretender usar la tecnología como herramienta de censura estatal.
Esta ley, de manera particular, ocupó el uso de la inteligencia artificial como pretexto para criminalizar las diversas expresiones (...) los tipos penales son prácticamente ambiguos, deficientes, y pues esto abría la puerta a la discrecionalidad", denunció Arreola, calificándola como un "uso desproporcionado del derecho penal para castigar la crítica".
La activista enfatizó que esto no es un hecho aislado, sino una tendencia a nivel nacional para obstaculizar la labor periodística a través de las leyes y puso otros ejemplos: en Puebla, la creación del delito de "ciberasedio"; en Michoacán, se impulsaron iniciativas sobre "apología al delito"; a nivel Federal, señaló que hay reformas contra la extorsión con definiciones tan amplias que pueden terminar por criminalizar la cobertura informativa.
Arreola subrayó que el hostigamiento, los asesinatos de reporteros y el alarmante 90 % de impunidad en las agresiones configuran un escenario hostil que "está lacerando muchísimo la democracia". El verdadero peligro de este acoso es su carácter social y la vulneración colectiva a la libertad de expresión. Al respecto, la especialista advirtió sobre el daño profundo que causa el miedo en la sociedad:
(Esto) genera, a su vez, un efecto inhibidor y de autocensura también por parte de los colegas periodistas (...) por lo que muchos colegas optan por no cubrir ciertos temas que los colocan en mayores riesgos. Y bueno, ¿qué es lo que ocurre con esta situación? Pues limita el libre flujo de la información y por ende, pues no sólo vulnera la dimensión individual de este derecho, sino también vulnera su dimensión colectiva, es decir, que esto tiene un impacto directo en el derecho de las personas en general, de la ciudadanía en general, a acceder a información diversa".
Ante un panorama donde las medidas de protección gubernamentales fallan sistemáticamente y donde existen "vínculos macrocriminales" entre autoridades locales y delincuencia, Artículo 19 hace un llamado urgente a visibilizar que silenciar a un periodista es, en última instancia, silenciar a toda la ciudadanía.