Cerco sanitario en Texas: Segundo caso de gusano barrenador eleva costo de erradicación a 1,800 mdd
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó la detección de un segundo caso del devastador gusano barrenador en el condado de Zavala

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos confirmó un segundo caso positivo en Texas del gusano barrenador, un parásito considerado devastador para la industria pecuaria.
La aparición de este nuevo foco de infección ocurre pocos días después de que se detectara el primer caso a comienzos de la semana, lo que desató una carrera contra el tiempo para frenar su dispersión en la región.
De acuerdo con los datos compartidos en la red social X por una cuenta gubernamental encargada del monitoreo epidemiológico de la plaga, el parásito fue identificado en un ternero de un mes de nacido dentro del condado de Zavala, a una distancia aproximada de 9 kilómetros respecto del primer hallazgo documentado.
El resurgimiento de este insecto, detectado inicialmente el pasado miércoles cerca de la frontera con México, ha provocado una profunda inquietud entre los ganaderos estadounidenses por la rapidez de su propagación.
Naturaleza del parásito
El gusano barrenador del Nuevo Mundo consiste en la fase larvaria de un tipo específico de mosca.
Las larvas de este insecto se introducen en el organismo de los huéspedes y se alimentan de la carne viva de los animales, ocasionando lesiones severas y potencialmente mortales si no se atienden de forma oportuna.
Las autoridades sanitarias recordaron que este parásito posee un amplio espectro de afectación, dañando severamente al ganado comercial, animales salvajes, mascotas e incluso a los seres humanos.
Históricamente, Estados Unidos había logrado erradicar de forma oficial este parásito de su territorio en 1966.
No obstante, la nación experimentó un brote aislado en la región sur de Florida durante 2017 antes de este nuevo avistamiento en la franja fronteriza texana.
Costo económico
A raíz de la identificación del primer portador, las agencias de inspección ganadera implementaron protocolos urgentes de bioseguridad que contemplan el establecimiento de una zona de cuarentena estricta de 20 kilómetros de radio en torno a la granja afectada en primera instancia.
Las proyecciones financieras elaboradas por el Departamento de Agricultura indican que las actividades de control y mitigación para combatir de forma integral este parásito podrían implicar un costo de hasta 1,800 millones de dólares enfocados exclusivamente en el estado de Texas.