Entregan nueva red de Senderos de Paz para mejorar la movilidad en la GAM
El alcalde Janecarlo Lozano recorrió el nuevo Sendero de Paz equipado con iluminación y videovigilancia.

La Alcaldía Gustavo A. Madero dio un paso decisivo en la recuperación del espacio público y la estrategia de seguridad ciudadana tras la inauguración del Sendero de Paz, Seguridad y Esperanza Centenario. Esta intervención urbana abarca cinco kilómetros de longitud y se enlaza con otros cuatro corredores finalizados, lo que consolida una red continua interconectada de 10 kilómetros de Territorios de Paz. Con la entrega de este proyecto, la presente administración maderense suma un total acumulado de 92 kilómetros de senderos intervenidos a lo largo de toda la demarcación territorial.
La obra se extiende sobre la avenida Centenario, desde Oriente 157 hasta Río de los Remedios en ambos sentidos, permitiendo una conexión directa con los senderos Mundialista en Martín Carrera, Cabo Finisterre, Ferrocarril Hidalgo y Desfogue. Para garantizar una visibilidad óptima durante los recorridos nocturnos, la infraestructura fue equipada con mil 500 luminarias tipo vela de tres y cinco metros de altura, complementadas con sistemas de brazos dobles. Asimismo, la seguridad tecnológica del corredor se reforzó mediante la instalación de 15 Tótems Violeta, los cuales integran 45 cámaras de videovigilancia conectadas de manera permanente al Centro de Inteligencia de la alcaldía.
Durante el acto inaugural, el alcalde Janecarlo Lozano enfatizó la relevancia preventiva de esta obra ante cerca de 500 vecinos. "Nuestra prioridad es que las mujeres, las estudiantes, las trabajadoras y todas las familias puedan regresar con bien a casa. Cada luminaria que instalamos, cada cámara de vigilancia y cada espacio recuperado significa más seguridad y más tranquilidad para quienes viven en Gustavo A. Madero", aseveró el edil. Lozano puntualizó además que "los Senderos de Paz no son únicamente obras de infraestructura; son caminos que devuelven la confianza a la ciudadanía y que demuestran que el espacio público puede ser seguro, digno e incluyente".
El proyecto urbano contempló una intervención integral que incluyó la rehabilitación de áreas verdes con una nueva paleta vegetal, la construcción de jardineras, la renovación de pasos peatonales, trabajos de balizamiento y la habilitación de rampas para personas con discapacidad. Estas adecuaciones buscan elevar las condiciones de accesibilidad, orden y protección integral para los miles de peatones, ciclistas y automovilistas que transitan a diario por esta arteria vial.