Especialista señala que México no puede mover la energía que necesita la industria tecnológica

Guillermo García, expresidente de la Comisión Reguladora de Energía, indicó que el problema radica en la falta de inversión para transmisión, distribución y subestaciones eléctricas.

Por: Jared Hernández González

campo de molinos eólicos
La falta de vías para trasladar el recurso hasta los puntos de consumo reduce su viabilidad CUARTOSCURO

Guillermo García Alcocer, expresidente de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), advierte que las redes de transmisión y distribución eléctrica en México y a nivel global enfrentan un cuello de botella estructural que impide mover la energía requerida por la industria tecnológica, tras las crecientes demandas de los centros de datos.

En entrevista con David Páramo para Imagen Radio, el especialista explicó que los sistemas de transmisión actuales no cuentan con la capacidad técnica ni con la infraestructura lista para transportar los volúmenes de electricidad que exigen las nuevas instalaciones digitales en el corto plazo.

"Los sistemas de transmisión no están listos para mover esta cantidad de energía y después pues está el tema del tiempo. Los centros de datos tienen que entregar sus servicios, es lo que está requiriendo la nueva industria, y están encontrando alternativas. El tema de tener la energía hoy es más importante que tener energía barata", aseveró García Alcocer.

El experto en el sector energético indicó que el problema de fondo en el país se concentra en la falta de inversión en transmisión, distribución y subestaciones eléctricas, lo que resta viabilidad a los proyectos de generación a gran escala cuando no existen vías para trasladar el recurso hasta los puntos de consumo.

García señaló que la inversión pública de 6 mil millones de dólares destinada en el gobierno pasado a la compra de plantas de generación ya existentes limitó el presupuesto disponible para el desarrollo de redes de transporte, actividad que constituye una responsabilidad exclusiva del Estado.

"El gran problema que tenemos se llama transmisión, distribución y subestaciones. En la medida en que tú no puedes mover esta energía, pues no hace sentido hacer proyectos de gran escala. Invertir como gobierno en generación puede ser atractivo, pero es más importante el poder mover la energía", puntualizó.

El especialista señaló que en el sector energético se dice que la energía más cara es la que no existe y ante esto, explicó que los centros de datos están recurriendo al pasado para construir su propia electricidad reciclando tecnología que se encontraba fuera de uso. Aunque  a pesar de que estos sistemas les permite autogenerar la energía que necesitan para operar, es un método que resulta bastante costoso.

Saturación  y alternativas

Ante la imposibilidad de conectarse a las redes eléctricas tradicionales de manera inmediata, las empresas desarrolladoras de centros de datos en diversas partes del mundo han comenzado a construir su propia energía a través de esquemas de autogestión y soluciones técnicas de corto plazo.

El expresidente de la CRE detalló que en países como Estados Unidos, Australia y miembros de la Unión Europea, las compañías recurren a la adaptación de turbinas de aeronaves desmanteladas y motores de transporte pesado para generar electricidad en sus propias instalaciones mientras esperan la infraestructura definitiva, puesto que estas solo son medidas provisionales.

"Lo que están haciendo los centros de datos es un concepto donde dicen que van a construir su propia energía. ¿Cómo lo están haciendo? Con turbinas de aviones, máquinas que se utilizan para el transporte terrestre o ferroviario. Te llevas las turbinas y con eso generas electricidad en tu centro de datos; no es barata, pero es generación", explicó.

Lecciones internacionales 

El especialista expuso que la falta de infraestructura de red ha bloqueado proyectos energéticos internacionales, citando el caso de Estados Unidos, donde las medidas de la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) mantuvieron más de 2 mil gigavatios sin posibilidad de interconexión, lo que genera perdidas y estancamiento.

En contraste, citó un modelo que dio amplios resultados; el modelo aplicado en Texas en 2002, donde la construcción previa de supercarreteras de transmisión logró atraer proyectos de generación privada y convirtió a dicho estado en el principal productor de energía eólica en territorio estadounidense.

"Si no tienes cómo conectar grandes cantidades de energía a tu sistema, cualquier proyecto de energía va a fracasar. En Texas hicieron un gran proyecto de infraestructura de transporte de energía, transmisión y distribución; no tenían proyectos de generación, pero lo que hicieron fue crear las supercarreteras los proyectos de generación llegaron", concluyó el especialista.

 

mgid