Más de 60 mil migrantes están varados en Tapachula, Chiapas; acusan red de extorsión
Luis García Villagrán, director del Centro de Dignificación Humana en Tapachula, Chiapas, denunció que una red de extorsión y los severos retrasos burocráticos provocaron el reciente motín en la estación migratoria Siglo XXI.

La inoperancia gubernamental en la frontera sur de México y presuntos actos de extorsión por parte de agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) se conjugaron para detonar el motín registrado en la estación migratoria Siglo XXI de Tapachula, Chiapas. Así lo denunció en entrevista Luis García Villagrán, director del Centro de Dignificación Humana.
De acuerdo con el activista, el albergue de Tapachula, considerado el centro de atención migratoria más grande de América Latina, opera en un ambiente de opacidad y bajo un esquema abusivo hacia las personas retenidas.
Hay personas que tienen ahí ocho o diez días, cuando en el sexenio pasado se estipuló que esos lugares no deberían permanecer más de 72 horas. El segundo problema es que los extorsionan [...] Les exigen desde 300 dólares a los centroamericanos y hasta mil, mil quinientos dólares a los cubanos con la amenaza de no deportarlos", afirmó García Villagrán.
En entrevista con Pascal Beltrán del Río, el defensor aclaró que la protesta que derivó en la quema de colchonetas el fin de semana pasado, fue la reacción desesperada de un grupo de migrantes al ser víctimas de cobros ilegales para evitar sus deportaciones. A la par, el activista instó a las autoridades a investigar quién filtra a los extorsionadores los números telefónicos de los familiares en Cuba y Estados Unidos.
Burocracia detiene a miles en el sur
Aunado al conflicto en la estación Siglo XXI, el director del Centro de Dignificación Humana advirtió sobre la grave crisis humanitaria y de saturación en la región provocada por el retraso en los trámites migratorios ante instancias como la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR).
Nosotros consideramos que hay más de 60 mil migrantes varados por la inoperancia de las oficinas y las dependencias para contravenir el tema de la movilidad humana en Tapachula, lo cual es un problema social grave", aseveró.
La falta de personal y la burocracia han convertido a las localidades del sur en "ciudades cárceles", donde las solicitudes que por ley deberían resolverse en 90 días llegan a demorarse hasta año y medio. Mientras tanto, miles de migrantes, en su mayoría procedentes de Haití, Cuba y Venezuela, permanecen atrapados en la precariedad sin que el Estado mexicano aplique soluciones efectivas a la crisis migratoria.