De la Nueva España a la Corte: 251 años del Monte de Piedad
La huelga del Nacional Monte de Piedad se acerca a 11 meses mientras la Suprema Corte analiza el conflicto laboral y su impacto en las sucursales

El Nacional Monte de Piedad ha atravesado guerras, cambios de gobierno, crisis económicas y transformaciones sociales durante sus 251 años de historia. Fundado el 25 de febrero de 1775 por Pedro Romero de Terreros, comenzó como una institución destinada a prestar dinero con garantía prendaria y terminó convirtiéndose en parte de la vida cotidiana de millones de mexicanos.
Su historia permite recorrer distintos momentos del país: desde la Nueva España y los primeros años del México independiente hasta la consolidación del Estado posrevolucionario, la apertura económica y la actual disputa laboral que mantiene cerradas sus sucursales.
Una institución que nació en la Nueva España
El Monte fue fundado durante el reinado de Carlos III y el virreinato de Antonio María de Bucareli, en una sociedad en la que la caridad y la asistencia estaban estrechamente relacionadas con la religión.
El proyecto fue autorizado mediante una real cédula de Carlos III en 1774.
Entre sus objetivos estaban llevar “socorros a los necesitados” y realizar sufragios por los difuntos, de acuerdo con la investigación del historiador Francisco de Solano.
Su función económica era concreta: ofrecer liquidez mediante préstamos con garantía prendaria a personas que necesitaban dinero.
Así comenzó una institución que combinaría durante siglos tres dimensiones: asistencia, crédito y patrimonio.
En 1836, el Monte adquirió el inmueble que actualmente ocupa frente al Zócalo de la Ciudad de México.
El edificio tenía además una historia anterior: el terreno había albergado el Palacio de Axayácatl y posteriormente una residencia vinculada con Hernán Cortés.
El Monte quedó instalado así en uno de los puntos con mayor carga histórica de la capital mexicana.
Del México liberal a la profesionalización
En 1872, durante el gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada, el Monte fue reconocido como “establecimiento de beneficencia pública”.
México atravesaba entonces un periodo de reconstrucción después de la Reforma y la intervención francesa, mientras surgían nuevas formas de organización social y laboral.
Décadas después, la institución también comenzó a profesionalizar sus operaciones.
En 1931, durante el gobierno de Pascual Ortiz Rubio, estableció la primera escuela de valuadores del país, de acuerdo con su cronología institucional.
El cambio reflejaba una actividad que se había vuelto más especializada.
Valuar correctamente una joya, una herramienta, un objeto doméstico u otro bien era fundamental para establecer el monto que podía prestarse a cambio de esa garantía.
El empeño dejaba de depender únicamente de una relación personal de confianza y comenzaba a incorporar conocimientos técnicos.
Expansión y transformación en el México moderno
En 1981, durante el gobierno de José López Portillo, el Estado dispuso un crédito de 700 millones de pesos para el Monte y la venta de inmuebles con el objetivo de incorporar recursos al circulante de la institución.
El episodio ocurrió durante el auge petrolero y antes de la crisis de la deuda que marcaría los primeros años de la década de 1980.
En 1990, durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, la Junta de Asistencia Privada reconoció al Monte como Institución de Asistencia Privada.
La institución entraba en una etapa marcada por los cambios económicos que transformaban al país.
La apertura de la economía, las reformas institucionales y la transformación del sistema financiero modificaron también el entorno en el que operaba el Monte.
La expansión más importante llegó décadas después.
En 2010, durante la presidencia de Felipe Calderón, la institución alcanzó hasta entonces su mayor crecimiento, con 226 sucursales y 22 millones de operaciones prendarias.
Dos años después, en 2012, reportó 305 sucursales y nueve millones de préstamos.
El Monte ya no podía identificarse únicamente con el edificio del Zócalo. Se había convertido en una red con presencia en distintas regiones del país.
Del préstamo prendario a una nueva identidad
A partir de la década de 2010, la institución también buscó ampliar su actividad y construir una identidad más allá del préstamo prendario.
En 2013, lanzó POSiBLE junto con Fundación Televisa para apoyar a emprendedores sociales y obtuvo del IMPI la declaratoria de “Marca Famosa”.
En 2014, incorporó servicios como “Pagos Libres” y abrió pequeñas sucursales en KidZania para acercar a los niños al funcionamiento del sistema prendario y a conceptos relacionados con la ayuda a los demás.
La institución también comenzó a vincular su historia con proyectos sociales, empresariales y culturales.
Esa transformación llegó hasta 2025, cuando conmemoró sus 250 años con tres intervenciones artísticas en Casa Abierta Monte:
- Mexicanos Ayudando a Mexicanos, de Erick Tzucumo.
- Mutua presencia de tiempos eternos, de Arnaldo Coen.
- Prosperidad y abundancia, de Tania Candiani.
La celebración buscó representar mediante el arte una trayectoria que comenzó en el siglo XVIII y que ha acompañado diferentes etapas de la sociedad mexicana.
Una institución histórica frente a un conflicto actual
La celebración de los 250 años coincidió con uno de los momentos más complejos de la historia reciente del Monte.
El 1 de octubre de 2025 comenzó una huelga en sus sucursales, después de un emplazamiento sindical por presuntas violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo.
En febrero de 2026, un juez federal concedió un amparo a la institución y declaró inexistente el movimiento. El sindicato recurrió la decisión.
El conflicto continuó abierto y, al 25 de agosto de 2026, la huelga se aproxima a los 11 meses.
El 24 de agosto, la Suprema Corte de Justicia de la Nación decidió atraer, por ocho votos contra uno, el amparo en revisión 33/2026 promovido por el sindicato.
El máximo tribunal deberá analizar si la declaratoria de inexistencia puede sostenerse por el incumplimiento de los estatutos internos del sindicato o si la inexistencia sólo puede fundarse en alguno de los supuestos establecidos en el artículo 459 de la Ley Federal del Trabajo.
La atracción del expediente no significa que la huelga haya terminado ni que las sucursales vayan a reabrir de inmediato.
Mientras el proceso judicial continúa, la institución sostiene que las prendas de los clientes permanecen resguardadas y aseguradas.
Así, después de 251 años, el Nacional Monte de Piedad enfrenta una etapa que vuelve a poner en discusión su relación con trabajadores, clientes, autoridades y con la sociedad a la que fue creado para servir.