¿Qué está pasando entre EU e Irán? Vuelve 'fantasma' de la guerra tras ataques
La ruptura definitiva de la tregua por parte de Donald Trump reactiva el conflicto armado en el Estrecho de Ormuz, provocando bombardeos mutuos, bajas militares y una inmediata sacudida en los precios internacionales del petróleo.

La tensión en Oriente Medio ha alcanzado su punto más crítico. Tras semanas de una frágil estabilidad, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio por terminada la tregua con la República Islámica de Irán. El anuncio no solo marca el fin de las vías diplomáticas inmediatas, sino que llegó acompañado de una advertencia explícita sobre acciones militares inminentes de alta intensidad.
El quiebre de las negociaciones ha encendido las alarmas internacionales y ha devuelto el temor de un conflicto a gran escala en la región del Golfo. "Por lo que a mí respecta, ha terminado", declaró tajantemente el mandatario estadunidense al ser cuestionado en Turquía, durante la cumbre de la OTAN, sobre la vigencia del pacto de no agresión. Horas más tarde, Trump endureció el tono con una advertencia directa: "Esta noche les vamos a dar duro".
Pese a la agresividad de la postura de la Casa Blanca, la administración estadunidense asegura que no busca un desgaste prolongado en la zona. Según las previsiones del propio Trump, los enfrentamientos actuales deberían tener una resolución rápida que devuelva la estabilidad a los mercados de hidrocarburos.
Creo que cualquier cosa que pase terminará muy rápido y solo hará que todo sea más seguro, incluso para el petróleo (...) No buscamos una situación a largo plazo", matizó.
¿Por qué se reactivó el conflicto entre EU e Irán?
El epicentro de esta disputa militar y económica se localiza en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas y transitadas del mundo para el comercio de petróleo. Este punto geográfico ha sido el foco de la ofensiva conjunta que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Irán a finales de febrero.
La situación se complicó debido a las intenciones de Teherán de controlar operativamente el estrecho mediante el cobro de tasas de tránsito. El gobierno iraní advirtió que atacaría a cualquier embarcación que no respetara los corredores marítimos autorizados. Esta postura bloqueó las conversaciones bilaterales que Washington y la república islámica mantenían desde el mes de junio para construir una salida pacífica.
La chispa que detonó la crisis actual ocurrió en los últimos días, tras registrarse bombardeos atribuidos a Irán contra al menos tres barcos comerciales. En represalia, Estados Unidos ejecutó una ofensiva contra objetivos en territorio iraní el pasado martes, provocando que Teherán respondiera atacando a los países de la región del Golfo que operan como aliados de Washington.
El impacto en el terreno: Explosiones e infraestructura golpeada
La jornada del miércoles estuvo marcada por la violencia en el litoral iraní. La agencia de noticias local IRIB reportó múltiples explosiones en las inmediaciones del Estrecho de Ormuz, detallando al menos seis detonaciones en la isla de Qeshm, siete en la ciudad de Sirik y ataques adicionales en Bandar Abás, uno de los puertos comerciales más importantes del país.
Los bombardeos también alcanzaron la ciudad portuaria de Bushehr, una zona de alta sensibilidad geopolítica por albergar la única central nuclear civil de Irán. Esta localidad se encuentra muy cerca de la isla de Jark, el principal nodo petrolero del país, por donde transita cerca del 90% de las exportaciones de crudo iraní. Balance de daños y bajas militares:
· Bajas iraníes: La prensa estatal confirmó la muerte de al menos ocho miembros de las fuerzas armadas en los ataques de Estados Unidos. Por su parte, la agencia IRNA reportó la muerte de un integrante de los Guardias de la Revolución.
· Objetivos destruidos: El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó que sus fuerzas atacaron más de 80 objetivos estratégicos dentro de Irán. La operación destruyó sistemas de defensa antiaérea, instalaciones de radares en la costa y un estimado de 60 embarcaciones ligeras de la Guardia Revolucionaria. Según Washington, el fin de esta incursión es degradar la capacidad de Irán para bloquear el comercio internacional. "Vuelve el fantasma de la guerra": La respuesta de Irán
La réplica de las fuerzas iraníes fue inmediata. Los Guardianes de la Revolución confirmaron el lanzamiento de ataques dirigidos a decenas de instalaciones militares de Estados Unidos ubicadas en Kuwait y Baréin.
Esta contraofensiva ha esparcido la incertidumbre y el temor entre los habitantes de la región. Nawal Saad, una funcionaria pública de Baréin, describió el panorama de angustia tras despertar por las alertas de bombardeo:
"El fantasma de la guerra vuelve a planear sobre nosotros".
En el plano político, el principal negociador de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, acusó formalmente a Estados Unidos de violar de forma grave los acuerdos previos, señalando de manera directa la reimposición de sanciones al petróleo de su país. Esto ocurrió después de que Washington revocara las exenciones que permitían a Irán vender ciertas cuotas de crudo mientras avanzaban las mesas de diálogo. Un funcionario estadounidense declaró bajo anonimato que las acciones de Irán en el estrecho son "totalmente inaceptables" y que "tendrán consecuencias". Reacción en los mercados y alerta humanitaria
La incertidumbre militar impactó de inmediato en la economía global. Tras las declaraciones de Donald Trump, los precios internacionales del petróleo se dispararon. El barril de Brent del mar del Norte aumentó un 5,21%, situándose en 78,02 dólares, rompiendo momentáneamente la barrera de los 80 dólares por primera vez en dos semanas.
Mientras tanto, la comunidad internacional busca frenar la escalada. Pakistán y Catar, mediadores históricos en el conflicto, emitieron llamados urgentes a la moderación. El primer ministro catarí sostuvo una llamada telefónica con el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, en la que coincidieron en la importancia de resolver la crisis por la vía diplomática. Asimismo, el secretario general de la ONU, António Guterres, urgió a tomar medidas inmediatas para desescalar el conflicto y retomar el diálogo.
Por su parte, la Organización Marítima Internacional (OMI) alertó sobre el impacto humanitario colateral, denunciando que cerca de 6,000 marinos comerciales se encuentran actualmente bloqueados en las aguas del Golfo debido a la reanudación de las hostilidades.