Qué se sabe del choque de dos trenes de alta velocidad en España que ha dejado decenas de fallecidos
Un tren de Renfe chocó contra un convoy de Iryo en Urda, Toledo. Las autoridades investigan una falla en el sistema de control automatizado LZB.

Al menos 68 personas murieron tras el choque de dos trenes de alta velocidad ocurrido la mañana del miércoles en el centro de España. El accidente se registró cerca de Urda, en la provincia de Toledo, y provocó un amplio operativo de rescate, además de la suspensión de los servicios ferroviarios entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía.
Las primeras investigaciones apuntan a posibles fallas en el sistema de control ferroviario y a la autorización para reanudar la circulación antes del accidente. Sin embargo, las causas de la colisión todavía deben esclarecerse.
El siniestro ocurrió alrededor de las 8:54 horas, a unos 140 kilómetros al sur de Madrid, cerca de la localidad de Urda.
En el accidente estuvieron involucrados dos convoyes que se dirigían a Sevilla: el tren 2080, operado por la compañía estatal Renfe, y el servicio 6076, perteneciente a la empresa privada Iryo.
De acuerdo con los primeros reportes, el tren de Renfe chocó por detrás contra el convoy de Iryo, que permanecía detenido en la vía. La fuerza del impacto destrozó varios vagones y provocó que al menos dos cayeran por un terraplén.
¿Cuántas personas viajaban en los trenes?
Según datos de Adif difundidos por la portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, en ambos convoyes viajaban 544 personas. En el tren de Iryo se tiene regstro de 147 pasajeros, entre ellos un bebe; mientras que en el de Renfe viajaban 397 personas.
El balance inicial reportado por las autoridades regionales fue de al menos 68 fallecidos. La cifra podría aumentar conforme avanzaran las labores para retirar los restos de los vagones y localizar a posibles víctimas.
Equipos de la Guardia Civil, bomberos, Protección Civil y personal sanitario participaron en las tareas de rescate, evacuación y atención a los heridos. Además, el Gobierno de la Comunidad de Madrid habilitó los hospitales La Paz, Getafe y 12 de Octubre para recibir a las personas lesionadas.
Algunos sobrevivientes relataron momentos de confusión y dificultades para salir de los convoyes. Rafael Barceló, uno de los pasajeros, contó a Reuters que se encontraba en la cafetería cuando sintió el impacto y salió despedido junto con otras personas.
¿Qué pudo provocar el choque?
Uno de los principales puntos de la investigación es el funcionamiento del sistema automatizado LZB, encargado de gestionar el tráfico ferroviario en el tramo donde ocurrió el accidente.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, explicó que el sistema dejó de funcionar alrededor de las 8:30 horas debido a un problema de comunicación entre los ordenadores de la red.
Ante esa interrupción, el Centro de Control de Atocha asumió la gestión de aproximadamente 69 kilómetros de vía. Seis minutos después, alrededor de las 8:36 horas, autorizó al tren de Renfe a continuar su recorrido.

Puente calificó esa decisión como “inexplicable”, pues, según señaló, el tren de Iryo seguía detenido en el tramo y tenía una señal roja que impedía el avance.
El ministro aclaró que no estaba atribuyendo responsabilidades individuales y que corresponde a la investigación determinar por qué se autorizó la circulación, qué información tenía el centro de control y si se incumplieron los protocolos de seguridad.
Agentes de la Guardia Civil y técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios también interrogaron al operador del centro de control que supervisaba la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla.
¿Qué han dicho las autoridades?
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, acudió a la zona del accidente y aseguró que se investigarán las causas para determinar si hubo negligencias o fallas en los sistemas de seguridad. También planteó la necesidad de revisar las medidas de protección del sistema ferroviario.
Por su parte, el rey Felipe VI expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y reconoció el trabajo de los equipos de emergencia.

Mientras continúan las labores de rescate y recuperación de cuerpos, las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para reconstruir la secuencia de los hechos y establecer las posibles responsabilidades.
De confirmarse el balance de al menos 68 víctimas mortales, el choque se perfilaría como el accidente ferroviario más grave en España desde julio de 2013, cuando 80 personas murieron en el descarrilamiento de un tren de alta velocidad cerca de Santiago de Compostela.