Yamaha quiere renacer las motos híbridas
La marca japonesa trabaja en un proyecto que cambiará la forma de moverse en motocicleta

Yamaha regresa con más fuerza para el desarrollo de motos híbridas. Nuevas patentes del Proto HEV muestran un sistema con dos motores eléctricos, uno de combustión y un embrague electromagnético, capaz de alternar automáticamente entre distintos modos de funcionamiento.
Mientras otros fabricantes ya han comenzado a comercializar motocicletas híbridas, Yamaha continúa desarrollando su propia interpretación de esta tecnología. La firma japonesa acaba de mostrar, a través de una nueva serie de patentes, cómo funciona el sofisticado sistema del Proto HEV, un prototipo que podría convertirse en la base de una futura generación de maxiscooters híbridos.
Los documentos revelan una arquitectura mucho más compleja de lo que se esperaba. En lugar de combinar un motor de combustión con un único propulsor eléctrico, Yamaha apuesta por un sistema de doble motor eléctrico, capaz de adaptarse automáticamente a distintas situaciones de manejo, buscando el mejor equilibrio entre prestaciones, consumo y autonomía.

El sistema desarrollado para el Proto HEV se basa en un motor monocilíndrico de combustión interna, acompañado por dos motores eléctricos independientes y una transmisión automática CVT por correa. La propia Yamaha lo define como un “sistema híbrido serie-paralelo”, una configuración que ofrece una enorme flexibilidad al permitir funcionar exclusivamente con electricidad, únicamente con el motor de gasolina o combinando ambos sistemas de propulsión.
La principal novedad reside precisamente en esos dos motores eléctricos. El primero está situado junto al basculante y transmite directamente el movimiento a la rueda trasera. Alimentado por una batería de gran capacidad ubicada en la zona central del vehículo, este motor permite circular completamente en modo eléctrico, desconectando el propulsor de combustión mediante un embrague electromagnético. Además, también actúa como generador durante las frenadas y deceleraciones para recuperar energía y almacenarla nuevamente en la batería.
El segundo motor eléctrico desempeña una función completamente distinta. Está acoplado directamente al cigüeñal del motor de combustión y puede actuar tanto como motor de arranque, como generador eléctrico. Gracias a esta configuración, cuando la batería alcanza un nivel de carga bajo, el motor de gasolina puede ponerse en marcha automáticamente únicamente para producir electricidad, funcionando como un extensor de autonomía sin necesidad de impulsar directamente la rueda trasera.
Cuando el conductor demande una aceleración superior o una velocidad elevada, el sistema conecta automáticamente el motor térmico con la transmisión CVT mediante el embrague electromagnético. En ese momento, el scooter funciona como cualquier modelo convencional de gasolina, aunque el motor eléctrico trasero continúa colaborando cuando resulta necesario para mejorar la aceleración o reducir el esfuerzo del motor de combustión.