Reino Unido no requiere nuevo primer ministro, sino una reconstrucción institucional: Arlén Ramírez
Arlén Ramírez Uresti analiza la dimisión de Keir Starmer, la crisis económica post-Brexit y la ingobernabilidad británica.

A menos de dos años de haber asumido el poder, Keir Starmer ha anunciado su renuncia como primer ministro del Reino Unido, marcando un nuevo episodio de inestabilidad política que parece no tener fin. Tras el discurso frente a Downing Street, la pregunta que resuena en la comunidad internacional no es solo quién lo sucederá, sino si el sistema político británico es capaz de sobrevivir a la crisis estructural que lo asedia desde el Brexit.
Arlene Ramírez Uresti, profesora del Tec de Monterrey, en entrevista, recalcó que la renuncia de Starmer es el síntoma de una década de desequilibrios acumulados. A diez años de la salida de la Unión Europea, el Reino Unido enfrenta una crisis financiera y, más grave aún, de credibilidad institucional.
Afirma que lo alarmante es la presión fiscal: los niveles de impuestos actuales compiten con los de la Segunda Guerra Mundial. La diferencia sustancial es que, mientras entonces se financiaba un esfuerzo bélico y un proyecto europeo de liberación, hoy se intenta sostener un estado benefactor que ofrece cada vez menos servicios básicos a una población que sufre el estancamiento económico.