Sismos de Venezuela han dejado más de 2 mil 200 muertos; familias suplican para recuperar cuerpos
Familiares de personas atrapadas bajo los escombros piden el rescate de cuerpos, mientras autoridades trabajan para atender a las personas afectadas.

El saldo oficial por los terremotos que azotaron a Venezuela ascendió a 2 mil 295 personas fallecidas y 11 mil 267 heridas, concentrando los mayores daños estructurales y humanos en la región costera de La Guaira, donde decenas de familias permanecen sepultadas bajo los escombros de complejos residenciales colapsados.
La magnitud del desastre natural ha desbordado las capacidades locales. De acuerdo con el último balance presentado por el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, el número de personas damnificadas ya alcanza las 12 mil 841, mientras que los equipos de emergencia apenas han logrado rescatar con vida a 61 ciudadanos de entre las estructuras derruidas tras el sismo.
El desglose de los datos compartidos por el poder legislativo a través de la televisión estatal refleja que el total de afectados —contabilizando a quienes sufrieron afectaciones físicas, psicológicas directas o la pérdida total de su patrimonio— asciende a 26 mil 403 personas. Ante la crisis, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, decretó siete días de duelo nacional, afirmando en canales oficiales que la nación tiene "el alma rasgada" por la peor tragedia de su historia reciente.
Sin embargo, la frialdad de la estadística oficial contrasta con la parálisis logística y la desesperación en el terreno de juego. El alcance real de la mortandad se evidenció luego de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU), bajo la coordinación residente de Gianluca Rampolla, adquiriera de forma anticipada 10,000 bolsas para cadáveres, una cifra que cuadruplica el reporte burocrático gubernamental y expone la expectativa del organismo internacional sobre los cuerpos que aún no han sido extraídos.
Familias luchan por recuperar cuerpos
El epicentro del dolor humano y el colapso urbano se localiza en condominios residenciales de La Guaira. En una cobertura especial realizada junto a la Brigada Rotaria de Seguridad y Rescate, se documentó el estado de destrucción total del fraccionamiento donde habitaba la ciudadana Maryuri Loreto, quien logró sobrevivir milagrosamente junto a su hija de 12 años y su madre de 76 años, esta última con una de las mayores dificultades debido a una discapacidad motriz por desgaste de cadera y fémur.
Loreto señaló que su hijo de 17 años permanece atrapado en el sótano del edificio, aplastado por una columna de concreto que los equipos de rescate no han podido remover debido a la falta de maquinaria pesada y al temor de desestabilizar el bloque.
Estoy a la espera de poder llevarme el cuerpo de mi hijo porque quiero recuperarlo, no lo quiero dejar allí. Hay todavía 11 personas, entre ellos tres niños", sentenció Loreto, quien detalló que hasta la madrugada previa se escuchaban señales de vida y golpes provenientes de la parte posterior del bloque colapsado.
En tanto, la remoción de losas y placas se mantiene frenada debido a que los movimientos de escombros ejercen presión directa sobre las cavidades donde se encuentran los sobrevivientes. El reporte de campo del equipo de Armando Cedillo confirma que, según estimaciones de los cuerpos de auxilio en el sitio, al menos 100 personas continúan atrapadas bajo los cimientos de este condominio.
Aunque delegaciones de 31 países han cruzado las fronteras para integrarse a las operaciones, la ayuda humanitaria y el equipamiento técnico siguen resultando insuficientes en los puntos críticos de La Guaira, prolongando la agonía de las víctimas y la parálisis operativa en la zona de desastre.