Farmear Aura y otras metas imposibles de cumplir

Notas sobre quiet quitting de la maternidad performática

Maternidad y redes sociales: cómo evitar compararnos con otras mamás
Maternidad y redes sociales: cómo evitar compararnos con otras mamásFoto: Cortesía de pexels.com / Ana Karotkaya Photography

No sé si soy la única, pero para mí, septiembre tiene más gusto a enero que otra cosa. Cambios, movimientos, nuevos ciclos, empezar de nuevo. No sé si sea cierto, pero a mí se me hace que enero promete el cambio y septiembre es quien lo cobra. Después de 8 meses de práctica, con algo más de valentía y quizá una pizca de más de determinación, tenemos que llegar a un punto para encontrarnos con lo que ya procesamos. Hoy me encuentro así, buscando inspiración, moviendo, ajustando, integrando lo necesario para esta «nueva versión» lista para hacer catch up con lo que septiembre pide de mí.

Y odio decirlo, pero sí, parte de la inspiración viene de redes, de donde no sé si necesariamente sea válido gracias al eterno "the grass is greener" que vemos que es posible pero que nunca es realmente nuestro. Hay una parte que busca inspiración y otra parte que se cansa demasiado rápido de la perfección. Entre más prolijo el feed, más alejada de sentir que mi realidad dista de ser post worthy. Siempre hay un espacio para mejorar: recetas de comida más saludable, la salud del sueño, niños con nuevas actividades, ropa más trendy, 5 kg de sobra y 2 journals sin hacer y básicamente una persona adulta que se encuentra a años luz de poder Farmear Aura (esto sin contar las otras 35 cosas que veo que el resto sí hace —multivitamínicos, yoga, you name it— y yo no), lo que sea que esto signifique.

Maternidad y redes sociales: cómo evitar compararnos con otras mamás
Maternidad y redes sociales: cómo evitar compararnos con otras mamásFoto: Cortesía de pexels.com / Karolina Grabowskaka boompics

¿Soy la única a la que le pasa que, por más que integro elementos para maternar, verse y sentirse mejor, siempre hay algo que "falta"? Porque no, no solo es la receta perfecta que no sabía que me hacía falta en la cocina, puede ser que me faltó integrar información, porque o no terminé tal ensayo, o me faltó algo de saber de noticias (esto se debe mucho también a la naturaleza de mi trabajo), o no estuve al pendiente de un trend. Algo quedó pendiente o algo llegó a septiembre sin haber iniciado. Como si existiera un marcador que no vemos, pero que igual llevamos — cuando lo más probable es que esa persona también esté viendo mis stories pensando lo mismo de mí. Funny, ha?

Maternidad y redes sociales: cómo evitar compararnos con otras mamás
Maternidad y redes sociales: cómo evitar compararnos con otras mamásFoto: Cortesía de pexels.com / taras_chaban

Por otro lado, y aunque dominamos que no todo lo que vemos es real, es difícil no comparar. ¿Hasta qué punto posteamos solo para que se vea bien, regardless de cómo nos sentimos en realidad? El verdadero significado de mentir por convivir. Es decir, pasamos tiempo buscando inspiración, pero ¿dónde está realmente la línea entre lo que suena a inspo y lo que nos hace sentir que estamos lejos de lograr los llamados inalcanzables: dieta baja en carbs, maquillaje flawless, una hora de gimnasio diario, cero arrugas, niños emprendiendo a los 8 años? ¿Será que se vale que para inspirar tenemos que fingir? ¿O lo que posteamos sí neta lo hacemos todos los días aunque no exista un celular grabando?

No sé, pero me encuentro en esta batalla constante entre buscar inspiración y mantenerme firme en la idea de autenticidad y de que no hacer todo es hacerlo todo. Quizá es solo mi algoritmo, pero sin duda, lo que veo no se parece tanto a una realidad en la que people really do struggle, y en la que una cosa es el contenido por inspiración o entretenimiento, y otra cosa es que esto se separe de lo que sí queremos y buscamos, muy lejos de una cantidad intangible de likes.

Gracias también al contenido que deja atrás el mito de la crianza perfecta —disfruté viendo cantar a más de una Libre Soy enviando a sus hijos al colegio— porque también creo que ya hay otro lado de la moneda en el que, poco a poco, mujeres se han ido alejando de estos estándares inalcanzables (quiet quitting de la maternidad performática) y cada vez tratan de ser menos perfectas y más humanas con la certeza de que lo estamos haciendo bien.

Maternidad y redes sociales: cómo evitar compararnos con otras mamás
Maternidad y redes sociales: cómo evitar compararnos con otras mamásFoto: Cortesía de pexels.com

Y quizá ahí está el respiro: nada de esto es real —ni el desayuno en forma de corazón, ni Farmear Aura, ni el feed que parece llevar meses de ventaja—. Se vale empezar en septiembre igual que en enero, o no empezar nada y haber sobrevivido, suficiente fue haber marcado 8 meses vividos en el calendario. Se vale buscar inspiración, siempre y cuando esa inspiración nos deje con ganas de más —no sintiéndonos menos.

mgid