"Yesterday": la canción de The Beatles que ha sido interpretada más de 2,000 veces
Descubre la increíble historia detrás de Yesterday, el clásico de The Beatles.

Pocas canciones en la historia de la música han alcanzado el nivel de reconocimiento de Yesterday. Convertida en uno de los mayores clásicos de todos los tiempos, la balada de The Beatles ha sido interpretada por miles de artistas alrededor del mundo y continúa emocionando a nuevas generaciones más de seis décadas después de su lanzamiento.
¿Cuál es la historia de la canción Yesterday?
Lo más sorprendente es que esta obra maestra nació de una manera completamente inesperada: en un sueño de Paul McCartney.

La historia comenzó en 1964, cuando el músico británico despertó una mañana con una melodía completa sonando en su cabeza. Convencido de que podía olvidarla en cualquier momento, se levantó de la cama y corrió al piano para reproducir cada nota antes de que desapareciera.
Sin embargo, en lugar de celebrar el hallazgo, McCartney quedó preocupado. La melodía le parecía tan perfecta que estaba convencido de que debía pertenecer a otra persona.
Durante semanas se dedicó a tocarla frente a amigos, compañeros y productores preguntando siempre lo mismo: "¿Han escuchado esto antes?". Su temor era haber recordado inconscientemente una canción ya existente y terminar acusado de plagio.

Ni John Lennon, ni George Harrison, ni Ringo Starr lograron identificar el origen de aquella melodía. Tampoco los técnicos y músicos que trabajaban en los estudios Abbey Road. Poco a poco, Paul comenzó a aceptar una posibilidad increíble: la canción realmente era suya.
¿Cómo se iba a llamar la canción Yesterday?
Aunque la música estaba lista, la letra aún no existía. Para no perder el ritmo mientras trabajaba en ella, McCartney improvisó palabras temporales. Así nació el primer nombre de la canción: Scrambled Eggs ("Huevos revueltos").
La frase provisional decía algo parecido a: "Scrambled eggs, oh my baby how I love your legs". Nada que ver con la profunda melancolía que terminaría definiendo el tema.

Durante meses, la composición fue conocida internamente como la canción de los "huevos revueltos". Incluso algunos de sus compañeros se burlaban cariñosamente de la obsesión de Paul por aquella melodía.
Fue durante un viaje por Portugal cuando finalmente encontró la palabra que cambiaría todo: Yesterday.
A partir de ese momento, la canción comenzó a tomar la forma que millones de personas conocen hoy.
La primera canción grabada por un solo Beatle
Cuando llegó la hora de entrar al estudio, ocurrió algo inédito para la banda. Ringo Starr consideró que la batería no encajaba en la composición. Lennon y Harrison tampoco encontraron espacio para sus guitarras eléctricas.

El resultado fue histórico: McCartney grabó prácticamente solo. La canción quedó construida únicamente con su voz, una guitarra acústica y un elegante arreglo de cuerdas sugerido por el productor George Martin.
El cuarteto de cuerdas —dos violines, una viola y un violonchelo— aportó un aire sofisticado que terminaría convirtiéndose en una de las señas de identidad del tema.
Aunque hoy parece imposible de creer, varios integrantes del grupo dudaban de su potencial comercial.
El éxito que cambió la historia
Yesterday apareció en el álbum Help! en 1965, pero en Estados Unidos también fue lanzada como sencillo. La respuesta fue inmediata.

La canción alcanzó el primer lugar de las listas de popularidad y permaneció varias semanas dominando la radio estadounidense. En apenas unas semanas vendió más de un millón de copias.
Lo que nadie imaginaba era que aquel éxito inicial sería solo el comienzo. Con el paso de los años, artistas de prácticamente todos los géneros comenzaron a grabar sus propias versiones.
Figuras como Frank Sinatra, Elvis Presley, Ray Charles, Aretha Franklin, Joan Baez y Plácido Domingo quedaron fascinados por la composición de McCartney.
Durante décadas, Yesterday fue reconocida como la canción más versionada de la historia de la música popular.
Las estimaciones actuales hablan de más de 2,000 interpretaciones oficiales, aunque algunos registros elevan la cifra hasta cerca de 3,000 versiones alrededor del mundo.
Además, la canción ha sonado millones de veces en radio y televisión, convirtiéndose en una de las composiciones más rentables y exitosas del siglo XX.