Ajuste a la calificación de México no afecta el crédito de instituciones: S&P
El ajuste de S&P a México no afectó la cartera nacional, que mantiene sólidos fundamentos crediticios en distintos sectores.

El ajuste en la calificación crediticia global de México, por parte de S&P, no afectó el portafolio en escala nacional de las instituciones que también revisa la firma.
De acuerdo con S&P, la cartera nacional muestra sólidos fundamentales crediticios a lo largo de los diferentes sectores que califican, los cuales respaldan su alta calidad crediticia en términos generales.
Al cierre de junio de 2026, aproximadamente 56% de las calificaciones en escala nacional se encontraba en la máxima categoría de calificación, seguido por las categorías mxAA y mxA con 19 y 16%, respectivamente”, explicó.
Abundó que la mayoría de las calificaciones cuenta una perspectiva estable, reflejando un punto de vista sobre una relativa estabilidad crediticia a lo largo de los diferentes sectores, 5% tenía una perspectiva negativa y 4% tenía una perspectiva positiva.

Hace dos meses, S&P Global Ratings confirmó sus calificaciones crediticias de emisor en escala global de México, y revisó la perspectiva a negativa de estable.
La acción de calificación reflejaba el riesgo de una consolidación fiscal muy lenta, debido en gran medida al bajo crecimiento económico, lo que ha derivado en un aumento más rápido de lo esperado en los niveles de deuda pública y una mayor carga de intereses.
Esta acción no tuvo un impacto en la calificación soberana en escala nacional de México, ni en las calificaciones crediticias de emisor y/o deuda en escala nacional de las entidades que actualmente califica S&P.
Efectos de riesgo
La agencia calificadora explicó que el soberano de México se encuentra entre las calidades crediticias más altas del país. Su calificación considera un largo historial de políticas monetarias prudentes apoyadas por un tipo de cambio flotante, mercados de capitales internos en crecimiento, la credibilidad del banco central independiente, así como su sólida posición externa.

De la misma forma, las calificaciones en escala nacional de los diferentes sectores que califican se mantuvieron sin cambios, ya que estas están diseñadas para eliminar los efectos del riesgo crediticio del gobierno federal en la evaluación de las entidades locales.
Por lo tanto, la escala nacional y la escala global operan bajo lógicas distintas: mientras que la escala global mide el riesgo crediticio de incumplimiento frente a acreedores internacionales, la escala nacional se enfoca exclusivamente en la voluntad y capacidad de pago en el mercado local”, detalló.
En ese sentido, la escala nacional permite que las empresas con fundamentos financieros excepcionales, una sólida posición de mercado y un bajo nivel de apalancamiento reciban calificaciones que reflejen su resiliencia individual, independientemente de la calificación asignada al soberano.