Anaquel invisible e IFRS 18: los dos cambios que las empresas deben atender, según Deloitte
Los socios de Deloitte Carlos García Manzanero y David Solano analizaron en Imagen Radio el anaquel invisible, tema de Retail Day 2026, y los cambios que la IFRS 18 traerá a los estados financieros desde 2027, incluida la Re expresión de las cifras de 2026.

En entrevista con Imagen Radio, los socios de Deloitte Carlos García Manzanero y David Solano explicaron cómo la inteligencia artificial está creando un nuevo espacio de competencia para las marcas y qué implicará la IFRS 18, la norma de presentación financiera obligatoria a partir del 1 de enero de 2027.
La forma en que los consumidores eligen productos y la forma en que las empresas reportan sus resultados están cambiando al mismo tiempo. En dos entrevistas para Imagen Radio, Deloitte abordó ambos frentes: Carlos García Manzanero, Socio Líder de Industria de Consumo y Retail en Deloitte Spanish Latin America, habló sobre Retail Day 2026 y el concepto de anaquel invisible; y David Solano, Socio Global Capital Markets en Deloitte Spanish Latin America, explicó en Imagen Empresarial, con Rodrigo Pacheco, los alcances de la IFRS 18, que entrará en vigor el 1 de enero de 2027.
Retail Day 2026: diez años de análisis sobre el futuro del consumo
Retail Day cumple diez años como punto de encuentro de líderes empresariales, especialistas y tomadores de decisiones que analizan los retos, tendencias y oportunidades de la industria en México. Su edición 2026 abrirá espacio para compartir estrategias de quienes impulsan la transformación del sector, identificar oportunidades de crecimiento y anticipar los cambios del mercado.
La agenda contempla conversatorios y paneles sobre el futuro del Retail, el camino que el encuentro ha recorrido en la industria y las perspectivas para entender a los nuevos consumidores. Entre las tendencias que se discutirán destaca una que ya modifica la competencia entre marcas: el anaquel invisible.
¿Qué es el anaquel invisible?
Durante décadas, las marcas compitieron por dos activos escasos: el espacio en el anaquel físico y la atención del consumidor. Con la llegada de la inteligencia artificial aparece un tercero: ser considerada por el algoritmo.
Los asistentes y agentes basados en IA pueden comparar productos a partir de información estructurada, como precio, disponibilidad, especificaciones, valoraciones de usuarios, sostenibilidad y tiempos de entrega. El conjunto limitado de productos y marcas que uno de estos sistemas considera relevantes para mostrar, comparar o recomendar es lo que se conoce como anaquel invisible.

García Manzanero lo explicó con un contraste: antes, el consumidor veía decenas de marcas en el supermercado o en internet, pero «ahora la recomendación que nos hacen los aparatos responde a tres alternativas», mientras el resto de las opciones queda fuera de vista. De acuerdo con el especialista, esas alternativas suelen corresponder a marcas o retailers que han publicado información clara y comprobable sobre las características de sus productos.
La diferencia con el modelo tradicional es de fondo. Antes, una marca podía perder frente a otra dentro del anaquel; hoy puede quedar fuera de consideración antes de que el consumidor siquiera la vea.
Una marca, dos sistemas de decisión
El consumidor ya no decide solo. Las plataformas de IA generativa y los ecosistemas de compra integrados intermedian millones de consultas y recomendaciones, por lo que ser una marca conocida, estar disponible o ganar espacio en tienda ya no es suficiente.
Según Deloitte, las marcas deben funcionar para dos sistemas: uno humano, donde la confianza, la experiencia, la afinidad emocional y la diferenciación siguen siendo fundamentales; y otro digital, donde la capacidad de ser encontradas, interpretadas, comparadas y recomendadas depende de la estructura y accesibilidad de sus datos.
Para competir en este entorno, la firma plantea cuatro prioridades para los líderes: elegir dónde competir, convertir los datos de producto en un activo estratégico, preparar la arquitectura tecnológica para un entorno API-first y de agentes de IA, y pasar de la planeación periódica a la toma de decisiones continua.
IFRS 18: una nueva forma de presentar los resultados financieros
El segundo cambio ocurre en la información financiera. Las IFRS (Normas Internacionales de Información Financiera, también conocidas como NIIF) son el marco con el que miles de empresas en el mundo preparan sus estados financieros. La IFRS 18 redefine cómo presentarán su desempeño a partir del 1 de enero de 2027.
Como explicó David Solano, la norma impactará a todas las organizaciones que reportan bajo este marco y servirá también como referencia para cambios en regulaciones locales, ya que eleva el estándar de calidad de la información que se emite al mercado y favorece una mayor comparabilidad y consistencia en su análisis.
Qué cambia: cinco categorías y dos subtotales obligatorios
La IFRS 18 exige presentar un juego completo de estados financieros comparativos anuales y clasificar la totalidad de los ingresos y gastos en cinco categorías: operación, inversión, financiación, impuestos y operaciones discontinuadas.
Además, introduce dos subtotales obligatorios en el estado de resultados: el resultado de operación y el resultado antes de financiamiento e impuestos. Ambos funcionarán como indicadores de referencia para evaluar la capacidad de una empresa de generar resultados con su actividad principal, antes de considerar su estructura financiera o su carga fiscal. Métricas de la gerencia y Re expresión del ejercicio 2026
Otro cambio relevante son las métricas de desempeño definidas por la gerencia, conocidas como MPM (Management Performance Measures): indicadores propios que las empresas usan para comunicar su desempeño. Con la nueva norma, deberán revelarse en una nota específica que explique su propósito, forma de cálculo y utilidad, junto con una conciliación con el subtotal más comparable definido por la IFRS 18.
Hay además un punto de calendario que conviene no perder de vista: en su primer año completo de aplicación, las entidades deberán presentar la información comparativa del periodo anterior, es decir, de 2026, Re expresada conforme a los nuevos requerimientos. En la práctica, el ejercicio que hoy está en curso ya forma parte de la transición.
Prepararse con anticipación
Para Deloitte, el beneficio de la IFRS 18 es claro: al estandarizar la estructura del estado de resultados y sus subtotales clave, mejora la comparabilidad entre empresas, sectores y jurisdicciones. Aprovecharlo requiere preparación: evaluar los impactos, ajustar los sistemas de reporte y alinear la narrativa financiera con el nuevo modelo de presentación.
Ya sea para ser visibles ante los algoritmos que influyen en las compras o para presentar resultados con mayor transparencia ante el mercado, la información estructurada y confiable se ha vuelto un activo estratégico.
Escucha las entrevistas de Carlos García Manzanero y David Solano, y consulta los análisis de Deloitte sobre el anaquel invisible y la IFRS 18.