“Barco azotado por la tormenta”: jefa del FMI advierte riesgos para la economía mundial
La directora del FMI compara la economía mundial con un “barco azotado por la tormenta” ante la inflación, deuda y guerras comerciales.

La economía mundial enfrenta un escenario de alta incertidumbre por la combinación de inflación, deuda, guerras comerciales y el impacto de los conflictos geopolíticos sobre los precios de la energía.
Este martes 25 de agosto, Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), comparó a la economía global con un “barco azotado por la tormenta”, aunque destacó que hasta ahora ha resistido mejor de lo esperado el shock energético provocado por el cierre del estrecho de Ormuz.
El conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha provocado un aumento de los precios de la energía a nivel mundial, elevando el riesgo de nuevas presiones inflacionarias.
En julio, el FMI recortó por segunda ocasión este año su previsión de crecimiento global y la ubicó en 3% para este año.
El shock energético todavía no termina
Georgieva explicó que el impacto económico de la guerra será distinto para cada país, debido a que dependerá de su exposición a las importaciones de petróleo del Golfo y de la estabilidad de sus condiciones macroeconómicas.

La directora del FMI advirtió que el aumento de los precios de la energía podría generar una nueva presión sobre la inflación, particularmente ante el incremento de la demanda energética durante el invierno en el hemisferio norte.
Esto significa que el shock energético no ha terminado”, afirmó.
Un nuevo incremento en el precio del petróleo podría alimentar nuevamente la inflación y obligar a los bancos centrales a mantener una política monetaria restrictiva.
Esto tendría consecuencias sobre los costos del servicio de la deuda y sobre la actividad económica, debido a que las condiciones financieras permanecerían más ajustadas.
IA impulsa la demanda, pero aumenta la brecha entre países
Mientras los precios de la energía representan un riesgo para la inflación, las fuertes inversiones en inteligencia artificial están generando un efecto positivo sobre la demanda mundial.

Georgieva señaló que existe un “tira y afloja” entre el shock energético y el impulso de demanda generado por la IA.
La directora del FMI se mostró optimista sobre el impacto de esta tecnología en la economía mundial y afirmó que ya se observan efectos positivos en más países, además de Estados Unidos, que hasta ahora mantiene el liderazgo en este campo.
Sin embargo, también advirtió que la inteligencia artificial plantea “importantes incógnitas”.
Uno de los principales riesgos está en los países en desarrollo, donde la posibilidad de quedar rezagados frente a la revolución tecnológica es “más profunda”.
La economía mundial enfrenta dos factores opuestos. La inversión en inteligencia artificial puede impulsar el crecimiento, mientras que el alza en los precios de la energía podría aumentar la inflación y mantener las tasas de interés altas.
Para Georgieva, la economía global ha mostrado resistencia frente a los primeros efectos del shock energético, pero la amenaza todavía no ha desaparecido.
Con información de AFP.