¿Cómo Kim Jong-un logró mejorar la economía de Corea del Norte?
Corea del Norte reporta una recuperación económica, pero expertos señalan su dependencia de Rusia, China y el gasto militar.

Corea del Norte asegura que atraviesa una etapa de transformación económica tras varios años marcados por el impacto de la pandemia, las sanciones internacionales y el aislamiento.
Aunque algunos indicadores muestran una mejora en la actividad productiva y el régimen de Kim Jong-un presume una "transformación milagrosa", especialistas advierten que el crecimiento económico sigue dependiendo del gasto militar, el apoyo de Rusia y la relación comercial con China.
En ese contexto, Pyongyang asegura haber logrado una "transformación milagrosa"; sin embargo, los analistas consideran que los beneficios se concentran principalmente en el régimen y la élite política, sin reflejarse en las condiciones de vida de la mayoría de la población.
De acuerdo con organismos internacionales, alrededor de 11 millones de personas, equivalentes a casi el 45% de la población, enfrentan problemas de alimentación.
Por ejemplo, en las provincias persisten la escasez de alimentos, las deficiencias en los servicios básicos y una estricta vigilancia gubernamental. A ello se suman las restricciones a las libertades individuales, las limitaciones para acceder a información del exterior y los castigos contra quienes intentan abandonar el país.
¿Cómo logró Corea del Norte recuperar el crecimiento económico?
La economía norcoreana sufrió uno de sus momentos más difíciles durante la pandemia de covid-19. El cierre casi total de las fronteras, especialmente con China, y el endurecimiento del control estatal provocaron una fuerte caída de la actividad económica y agravaron la escasez de alimentos.
En esos años, el propio Kim Jong-un reconoció públicamente las dificultades que atravesaba el país y llegó a pedir disculpas a la población por no haber podido aliviar la crisis.

Con el levantamiento de las restricciones sanitarias, el panorama comenzó a cambiar. Analistas internacionales consideran que Corea del Norte atraviesa actualmente su mejor momento económico desde que Kim Jong-un asumió el poder en 2011.
Según el Banco Central de Corea del Sur, la economía norcoreana creció 3.7% en 2024, el mayor aumento registrado en ocho años.
Stephen Haggard, especialista en economía norcoreana de la Universidad de California en San Diego, sostiene que el régimen dispone hoy de más recursos financieros que en cualquier otro momento de su historia reciente, aunque esa riqueza permanece concentrada en el Estado y en la élite política.
Uno de los principales motores de la recuperación económica ha sido el fortalecimiento de la relación con Rusia.
Tras el inicio de la guerra en Ucrania, Corea del Norte incrementó el suministro de armamento y municiones a Moscú. Diversos informes de inteligencia también señalan que miles de trabajadores y soldados norcoreanos han sido enviados a territorio ruso, generando ingresos adicionales para el régimen.
La mayor demanda de armamento permitió reactivar industrias como la minería, la metalurgia, la fabricación de maquinaria y el sector químico, actividades que permanecían estancadas desde hacía años.

En junio de 2024, ambos países firmaron un Tratado de Asociación Estratégica Integral que incluye compromisos de cooperación militar. Para los especialistas, este flujo de recursos ha permitido al gobierno financiar proyectos de infraestructura, fortalecer su programa militar y sostener parte de la actividad económica formal.
Aunque Rusia ha ganado influencia en los últimos años, los expertos coinciden en que China continúa siendo el principal socio comercial de Corea del Norte.
El comercio bilateral volvió a crecer tras la reapertura de las fronteras y Pekín ha reducido la presión política sobre Pyongyang respecto a su programa nuclear. La reciente visita del presidente Xi Jinping también fue interpretada como una señal de respaldo económico y geopolítico.
Los analistas señalan que el crecimiento económico dependerá en gran medida de que China mantenga el comercio con Corea del Norte y continúe facilitando el intercambio de bienes, materias primas y suministros.
¿Qué cambios económicos ya son visibles en Corea del Norte?
Visitantes extranjeros autorizados a ingresar a Corea del Norte han notado cambios, principalmente en Pyongyang, la capital del país.
Entre ellos destacan una mayor iluminación nocturna, edificios que vuelven a operar con electricidad durante varias horas al día, mayor circulación de vehículos eléctricos importados y el crecimiento de servicios como aplicaciones de transporte y entrega de alimentos.
Imágenes satelitales también muestran un incremento constante de la iluminación en Pyongyang, un indicador utilizado para medir la actividad económica.

Además, el régimen ha logrado concluir algunos proyectos emblemáticos impulsados por Kim Jong-un, como el complejo turístico de Wonsan Kalma, y mantiene en marcha el programa denominado 20x10, que contempla la construcción de 20 fábricas en distintas regiones del país durante una década para impulsar el desarrollo fuera de la capital.
¿Es sostenible el crecimiento económico de Corea del Norte?
A pesar del mejor desempeño económico registrado en 2024, los expertos advierten que el modelo de crecimiento de Corea del Norte presenta importantes riesgos.
Buena parte de la expansión responde al aumento de la producción militar derivada de la guerra en Ucrania, una fuente de ingresos que podría perder fuerza si cambia el contexto internacional.
Además, el país continúa sujeto a sanciones internacionales, mantiene un elevado gasto en defensa y enfrenta un fuerte rezago tecnológico que limita el desarrollo de otros sectores productivos.
Los especialistas también señalan que el régimen ha recurrido durante años a mecanismos alternativos para obtener recursos, incluidos ingresos provenientes de trabajadores en el extranjero y operaciones de ciberataques dirigidas al robo de criptomonedas para financiar parte de sus programas estratégicos.
Aunque Kim Jong-un asegura que Corea del Norte vive una "transformación milagrosa", los analistas coinciden en que el verdadero desafío será convertir ese crecimiento en mejores condiciones de vida para la población.