La Copa Mundial de eSports se va a París
Por seguridad y reputación del torneo, se deja esta ocasión la sede en Arabia Saudita

La Copa Mundial de Esports (EWC, por sus siglas en inglés) vivirá una transformación estructural e internacional de cara a su edición 2026.
La Esports Foundation anunció el traslado de la sede de la competencia de Riad, Arabia Saudita, a París, Francia, en una decisión estratégica que responde tanto a la evolución global de la industria como a las condiciones internacionales.
Faisal Bin Homran, director de Producto (CPO) de la fundación, aseguró que el cambio busca blindar el prestigio de la justa. “La prioridad de todo el proceso de toma de decisiones fue garantizar que el traslado preservara la integridad, la escala global y el estándar de excelencia que hacen de la EWC lo que es”.
La capital francesa no fue elegida al azar; la organización ponderó el robusto ecosistema tecnológico y cultural europeo para acelerar sus planes de internacionalización. Con este movimiento, París se convierte en la primera sede fuera de territorio saudí para este torneo masivo.
De acuerdo con Bin Homran, la ambición de la marca siempre apuntó a la diversificación de mercados, explicando que “Riad nos dio una base increíble y ayudó a consolidar a la EWC como el evento más grande de los eSports. Organizar el evento de este año en París es el siguiente paso en ese viaje”.
El directivo insistió en que salir de Oriente Medio no representa una ruptura con los orígenes del proyecto, sino la validación de un producto de entretenimiento que pertenece a una comunidad globalizada.
Los organizadores destacaron la madurez del gobierno galo y su infraestructura deportiva de primer nivel como factores determinantes para el acuerdo comercial. “La fundación tiene su sede en Arabia Saudita y en Riad, y estamos orgullosos de ello. Pero el torneo en sí pertenece a los jugadores, los equipos y los aficionados”, enfatizó el directivo de la Esports Foundation.
Uno de los puntos clave de la negociación con la administración francesa fue su probado historial en la producción de eventos masivos de videojuegos competitivos en recintos icónicos como el Accor Arena y la Paris La Défense Arena. Esta certidumbre operativa facilitó un esquema financiero robusto, capaz de sostener una bolsa histórica de 75 millones de dólares en premios para los competidores.
Sobre el modelo de negocios para financiar este monto, Bin Homran precisó que “el modelo no se basa en una única fuente de ingresos, sino en la creación de valor en todo el ecosistema a través de patrocinios globales, audiencias y experiencias”.
La organización detalló que la estructura de la competencia está diseñada para ser sostenible a largo plazo y complementaria con las ligas de videojuegos existentes, descartando que busquen monopolizar la industria de los pixeles. A través del formato denominado Club Championship, se busca que los aficionados consuman múltiples disciplinas y apoyen a sus organizaciones multidisciplinarias. El directivo puntualizó que “lo que ofrece la EWC es algo complementario, donde diferentes comunidades pueden unirse y donde los aficionados pueden celebrar los eSports en su totalidad”.
Con una audiencia global en expansión y la convergencia de plataformas digitales con la cultura pop, la EWC 2026 pretende consolidarse como el catalizador definitivo para la maduración del negocio.