¿Las reformas económicas aprobadas en Cuba pueden poner fin a la crisis?
Cuba aprueba 176 reformas económicas que abren más espacio al sector privado en medio de una de sus peores crisis recientes.

Cuba aprobó un paquete de 176 reformas económicas que representan el mayor cambio en su modelo productivo desde la instauración del sistema comunista tras la revolución de 1959.
Las medidas, presentadas por el gobierno cubano en medio de una de las peores crisis económicas de las últimas décadas, contemplan una apertura sin precedentes al sector privado, la creación de grandes empresas particulares y una reducción del peso de la planificación estatal en la economía.
Especialistas consideran que se trata de un giro relevante para un país donde el Estado ha controlado tradicionalmente la mayor parte de la actividad económica.
¿Las reformas representan un cambio para la economía cubana?
Para el economista cubano Daniel Torralbas, residente en Londres, las reformas anunciadas representan mucho más que ajustes puntuales.
Se trata de cambios drásticos. No estamos hablando de simples ajustes cosméticos”, afirmó al analizar las medidas.

Uno de los cambios más significativos es que los ciudadanos podrán crear y controlar grandes empresas privadas, algo impensable durante gran parte de la historia económica de la Cuba revolucionaria.
Hasta ahora, las actividades privadas estaban limitadas principalmente a pequeños negocios, microempresas y algunas medianas compañías autorizadas por el gobierno. Además, la propiedad privada se restringía prácticamente a la vivienda familiar, pequeños emprendimientos y ciertas parcelas agrícolas.
Con las nuevas reglas, los cubanos podrán poseer varias empresas simultáneamente, lo que abre la puerta a una mayor concentración de capital privado y a la formación de grupos empresariales nacionales.
Los analistas también destacan otro elemento clave: el debilitamiento del modelo de planificación centralizada que ha predominado desde la década de 1960.
Durante décadas, las empresas estatales financiadas por el gobierno fueron el eje de la economía cubana. Incluso hace pocos años representaban alrededor del 80% de la actividad económica del país.

Para Torralbas, el nuevo programa supone un reconocimiento implícito de que el modelo centralizado enfrenta serias limitaciones para responder a los desafíos actuales.
¿Serán suficientes las reformas para sacar a Cuba de la crisis?
Aunque los anuncios han generado expectativas, diversos especialistas advierten que el verdadero reto será convertir las propuestas en resultados concretos.
La economía cubana atraviesa una situación compleja marcada por escasez de bienes, baja productividad, problemas energéticos, inflación y una fuerte caída de la actividad económica.
En este contexto, los economistas consultados consideran que la implementación podría enfrentar múltiples obstáculos.
Torralbas recordó que en los últimos años las autoridades cubanas han presentado numerosas iniciativas económicas que posteriormente avanzaron de forma lenta o parcial.

Algunas medidas podrán adoptarse de inmediato, pero otras requerirán más tiempo, como atraer la inversión extranjera”, señaló.
Uno de los principales retos es generar confianza entre los inversionistas internacionales. La incertidumbre jurídica y las dudas sobre el cumplimiento de obligaciones financieras continúan siendo factores que limitan la llegada de capital.
La economista cubana Tamarys Bahamonde, de la American University de Washington, considera que persisten interrogantes importantes para quienes evalúan invertir en la isla.
Entre ellos destaca la percepción de riesgo institucional y la capacidad del gobierno para ofrecer certidumbre a largo plazo.
Además, los especialistas advierten que los resultados de estas medidas difícilmente serán inmediatos y que cualquier mejora significativa podría observarse únicamente en el mediano y largo plazo.
Con información de AFP.