La FAA de Estados Unidos inicia auditoria a la AFAC de México
La inspección ocurre luego de que en mayo de 2021 la FAA degradó a México a Categoría 2 en seguridad operacional

La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) inició esta semana una auditoría a la Agencia Federal de Aviación Civil de México (AFAC), con el objetivo de evaluar si el organismo regulador posee la capacidad institucional y técnica para supervisar a las aerolíneas comerciales del país bajo los estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
El proceso se realiza bajo el Programa Internacional de Evaluación de la Seguridad Aérea (IASA). Este fiscaliza ocho elementos fundamentales entre los que están legislación aeronáutica primaria, reglamentos operativos, estructura del sistema estatal, capacitación del personal técnico, orientación y herramientas de información crítica, emisión de licencias y certificaciones, obligaciones de vigilancia, así como la resolución de problemas de seguridad. Para este proceso, la AFAC ya remitió la resolución de un cuestionario técnico de 339 preguntas formulado por la autoridad estadunidense.
La inspección ocurre luego de que en mayo de 2021 la FAA degradó a México a Categoría 2 en seguridad operacional, estatus que se mantuvo por más de dos años y congeló el crecimiento de los operadores nacionales en el mercado transfronterizo.
Limitantes
Cabe destacar que una eventual degradación de la autoridad mexicana a Categoría 2 reduciría la capacidad de crecimiento de las aerolíneas nacionales en el mercado estadunidense más allá de la limitante que tienen actualmente para poder abrir nuevas rutas desde el AICM o el AIFA ante la presunta violación del Acuerdo Bilateral Aéreo entre México y Estados Unidos.

“El desarrollo de la aviación comercial ha registrado un rezago importante en la última década primero por la degradación de México a Categoría 2 en mayo de 2021 y luego por las recientes restricciones. Una nueva degradación impediría a las empresas nacionales abrir rutas hacia Estados Unidos o incorporar aviones nuevos a las frecuencias que ya tienen. Prácticamente cualquier posibilidad de expansión queda limitada", dijo José Suarez, vocero de ASPA.
El riesgo
El analista del sector aeronáutico Carlos Torres enfatizó que el proceso evalúa de forma exclusiva al regulador y no a las empresas aéreas privadas. E indicó que aunque la autoridad ha tenido avances aún hay inconsistencias en la capacidad de supervisión y en los programas de capacitación continua del personal técnico calificado.
Torres puntualizó que la principal vulnerabilidad del sistema radica en la restricción de recursos públicos asignados a la autoridad reguladora. ”Ahí es donde veo los focos amarillos, en la supervisión del personal técnico calificado y la falta de capacidad presupuestal del gobierno para atender el rubro de manera preventiva. No se ha entendido la importancia de destinar los ingresos del sector a su propia regulación", afirmó.
El analista coincidió que un eventual ajuste negativo en la calificación impactaría la rentabilidad de las empresas nacionales frente a las aerolíneas de Estados Unidos."Una degradación afectaría los planes de expansión de las tres aerolíneas nacionales y sus alianzas estratégicas”.
