IA es un “salvavidas” para países en desarrollo, pero deben actuar con rapidez: Banco Mundial
Las economías emergentes no necesitan grandes recursos ni modelos lingüísticos a medida, para obtener beneficios

El Banco Mundial dice que la Inteligencia Artificial (IA), permitirá los países en desarrollo, lograr el trabajo de un siglo, en una década, si actúan con rapidez, para subsanar las carencias en materia de energía, conectividad y competencias.
Para el Banco Mundial, la IA es una amenaza menor para las economías emergentes, pues estas tienen más que ganar y menos que temer, que los países más ricos.
Destaca que la pérdida generalizada de puestos de trabajo por la IA, es una amenaza menor para los países en desarrollo.
"La IA ha tendido un salvavidas a las economías en desarrollo, y estas deberían aprovecharlo", afirmó Indermit Gill, economista jefe del Banco Mundial, en un comunicado que acompañaba al informe.
En el mundo, las empresas invierten miles de millones para aprovechar la revolución de la IA, al tiempo que los gobiernos tratan de garantizar que sus países se beneficien de ella.
El reto para empresas y países, está en construir centros de datos, pero estos, consumen mucha energía y es necesario encontrar la generación de energía necesaria para abastecerlos.

Sin embargo, Gill dijo que las economías emergentes no necesitan grandes recursos ni modelos lingüísticos a medida, para obtener beneficios.
"Al adaptar herramientas de IA pequeñas y de bajo coste a las condiciones locales, pueden poner al alcance de millones de personas una mejor atención médica, educación, servicios judiciales y extensión agrícola", señaló Gill.
Para los profesionistas de áreas médicas, el utilizar la IA ayudaría a agilizar diagnósticos, los profesores podrían mejorar los planes de estudio, y a los agricultores, les ayudaría a determinar qué y cuando cultivar.
De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en circunstancias adecuadas, la IA impulsaría la economía del África subsahariana, en torno a un 4%, para la próxima década.
En casos de economías desarrolladas, como Estados Unidos, Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, ha dicho que tanto a corto como a largo plazo, la inteligencia artificial impulsará el empleo, aunque a mediano plazo podría suponer una perturbación para el mercado laboral.

Con información de Reuters