Inflación repunta en EU 3.6% en septiembre; afianza previsión de un alza de tasas
El encarecimiento generalizado influyó de manera directa en el registro nominal del gasto de los hogares durante septiembre

El ritmo inflacionario en Estados Unidos cobró nuevo impulso durante septiembre arrastrado por mayores costos en combustibles y otros bienes de consumo, un comportamiento que apuntala los pronósticos de los analistas sobre un inminente incremento en los tipos de interés por parte de la Reserva Federal en su reunión de diciembre.
El índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE) avanzó un 0.5% en términos mensuales, tras haber registrado un alza no revisada del 0.3% en agosto, según reportó este jueves la Oficina de Análisis Económico (BEA) del Departamento de Comercio. La lectura coincidió con las estimaciones previas del consenso de economistas.
En su medición anualizada a doce meses, el indicador general del PCE se situó en el 3.6%, acelerándose frente al 3.4% observado en agosto.
Estas cifras formaron parte de la estimación preliminar del Producto Interno Bruto (PIB) divulgada por la administración federal para el tercer trimestre, la cual reveló que la actividad económica de Estados Unidos avanzó a un ritmo anualizado del 3.4% en dicho intervalo.
Al excluir los rubros de mayor volatilidad —alimentos frescos y energéticos—, el índice subyacente del PCE mostró un avance mensual del 0.3%, nivel que empata con la cifra de agosto, la cual fue corregida al alza desde un cálculo preliminar del 0.2%.
En términos interanuales, la variable subyacente del PCE se ubicó en el 3.1% durante septiembre, superando el 3.0% reportado en el mes previo.

Este conjunto de métricas del PCE constituye la referencia predilecta del instituto emisor para calibrar el cumplimiento de su meta inflacionaria del 2%. Apenas este miércoles, la Fed determinó mantener el tipo de interés rector en la banda del 3.75% al 4.00%, si bien advirtió en su balance oficial que las presiones sobre los precios continúan siendo elevadas.
Durante su diálogo con los medios de comunicación, el presidente de la entidad, Kevin Warsh, puntualizó que "las cotizaciones de los hidrocarburos y de insumos derivados volvieron a experimentar subidas en semanas recientes, y nuestra función primordial es evitar que esas oscilaciones sectoriales contaminen el resto de las actividades productivas, asegurando que las expectativas de inflación permanezcan ancladas".
Tras la publicación de los datos, las mesas de dinero asignaban una probabilidad del 84.6% a que la Fed decrete un endurecimiento en el costo del dinero en su cita de diciembre, de acuerdo con las cotizaciones registradas por el barómetro FedWatch de CME Group.
El encarecimiento generalizado influyó de manera directa en el registro nominal del gasto de los hogares durante septiembre. El desembolso de los consumidores —motor que explica más de dos tercios del dinamismo del PIB— se incrementó un 0.5% en el mes, moderándose frente a la subida del 0.9% anotada en agosto, según los registros de la BEA.
No obstante, al descontar el efecto de la inflación, el gasto real de las familias permaneció estancado en septiembre, lo que perfila una entrada al último trimestre del ejercicio con menor tracción, tras haber registrado un crecimiento a un ritmo del 3.8% en el periodo comprendido entre julio y septiembre.

Con información de Reuters