México llega con una ventaja arancelaria a mesa del T-MEC: Imco
El Imco resaltó entre los positivo que mientras Washington impuso aranceles de hasta 50% a sus principales socios

El proceso de revisión formal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), establecido para el 1 de julio, se perfila hacia una negociación extendida que se prolongará hasta 2027, anticipó el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).
En una investigación en conjunto con la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad, el Imco resalta que este escenario mantendrá intactas las ventajas arancelarias de México en el corto plazo, aunque modificará las condiciones de competencia para la próxima década.
El análisis técnico también detalla que la programación de una tercera ronda de negociaciones para el 20 de julio de 2026, posterior al límite formal, confirma la inviabilidad de una extensión inmediata por 16 años, hasta 2042.
Sin embargo, el Imco resaltó entre los positivo que mientras Washington impuso aranceles de hasta 50% a sus principales socios, las exportaciones mexicanas que cumplen reglas de origen han conservado su acceso preferencial al mercado estadunidense. Lo anterior ha permitido que México llegue con ventaja arancelaria a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Como resultado, en abril de 2026, México se consolidó como el primer proveedor de importaciones de Estados Unidos, con una participación de 16.9% del total, por encima de la Unión Europea que tuvo 16.3%, Canadá con 11.7% y China con 6.6%.

Los escenarios
El organismo incluye en su informe otros escenarios para el T-MEC como la extensión pronta, la renegociación o la retirada unilateral con implicaciones directas en costos y certidumbre para la inversión extranjera directa.
Por ejemplo, en el caso de las revisiones anuales, que es el escenario con mayores probabilidades de ejecución. Este mantiene el flujo comercial sin aranceles extraordinarios, pero eleva la incertidumbre para la planeación financiera de largo plazo debido a evaluaciones periódicas de la Comisión de Libre Comercio.
En el caso de la extensión formal, implica prorrogar el acuerdo hasta 2042, postergando la siguiente revisión conjunta hasta 2032. Este camino requiere resolver primero diferendos en agricultura, energía y reglas de origen. Es la postura formal que impulsarán las delegaciones de México y Canadá para prorrogar la vigencia del tratado hasta el año 2042, lo cual garantizaría certidumbre total a la inversión fija bruta.
Para la renegociación sustancial se prevé apertura de capítulos bajo presión del Congreso de Estados Unidos. Requiere la renovación de la Trade Promotion Authority (TPA), lo que obliga a los republicanos a consolidar una coalición bipartidista de 60 votos en el Senado estadounidense, un panorama complejo ante las elecciones legislativas de noviembre de 2026.
En tanto que la retirada unilateral, regulada por el artículo 34.6, permite la salida de un socio con un aviso de seis meses. De concretarse, el comercio mutaría hacia el esquema de Nación Más Favorecida (NMF), encareciendo los intercambios y eliminando los certificados de origen simplificados y la facilitación aduanera.