México necesita robustecer industria logística para mantener competitividad
El reto ya no es sólo atraer más conversiones e inversiones, sino convertir la demanda en un desempeño operativo confiable

El país mantiene una oportunidad estructural relevante dentro de las cadenas de suministro de Norteamérica; el reto ya no es sólo atraer más conversiones e inversiones, sino convertir la demanda en un desempeño operativo confiable, con capacidad suficiente para para los nodos de logística correctos, mayor fluidez en corredores estratégico y mejor coordinación entre transporte, aduanas, puertos, aeropuertos, almacenes y redes de última milla.
“México tiene fundamentos sólidos, profundidad manufacturera, una relación comercial única con Estados Unidos y posición estratégica en Norteamérica, pero la nueva pregunta no es sólo cuánto puede crecer la demanda logística, sino qué tan bien puede operar el sistema para absorber con confiabilidad”, aseguró Diego Desentis, socio de Kearney México.
Al presentar el estudio Estado de la Logística en México en colaboración con el Council of Supply Chain Management Professionals (CSCMP), destacó que la logística debe ir más allá de ampliar la capacidad y priorizar la resiliencia operativa, para mantener competitividad.
Abundó que actualmente la regulación, los costos y la infraestructura exigen un mejor desempeño operativo.

Ajuste de estrategias
Diego Desentis reveló que ante el entorno cambiante, tanto los operadores logísticos han comenzado a estructurar planes de contingencia, sobre todo ante la incertidumbre que genera el Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC).
Dijo que si bien el escenario es un acuerdo con mayor fortaleza regional y con mayor integración productiva y económica, se necesitarán cadenas de suministro mucho más eficientes y más conectadas.
Por ello “ante la posibilidad de que el comercio internacional disminuya o se opte por esquemas bilaterales con Estados Unidos, muchas empresas lo que están haciendo es prepararse con estos escenarios regulatorios y operativos”.
Con respecto a los proyectos de inversión del gobierno federal, el especialista reconoció que hay programas relevantes de inversión en puertos, carreteras, terminales, parques industriales y conectividad.
Sin embargo, el impacto real de estos programas dependerá de su ejecución y de su capacidad para mejorar tangiblemente la fluidez de los corredores, la preparación aduanera, la seguridad, la disponibilidad de energía y la confiabilidad de la red.
“Para capturar plenamente la oportunidad logística, México necesita conectar la inversión con resultados operativos. El objetivo no es sólo construir más infraestructura, sino lograr que funcione como un sistema integrado y confiable para las empresas que producen, comercian y distribuyen en el país”, enfatizó Desentis.
Sobre la legislación aduanera, comentó que la digitalización de la documentación de comercio exterior y la transición hacia procesos electrónicos de valoración aumentan las exigencias para importadores, agentes aduanales, transportistas y operadores logísticos.
Por ello, se anticipa que el cumplimiento dejará de ser únicamente una obligación administrativa para convertirse en un diferenciador operativo. “Las empresas que integren calidad de datos, disciplina documental, sistemas de visibilidad y procesos de gestión de riesgos podrán reducir errores, evitar disrupciones y ofrecer un servicio transfronterizo más predecible”.
