Pese a impulso del Mundial, economía mexicana sigue estancada
El segundo trimestre del año se observó un crecimiento económico de 1.5%, gracias al efecto mundialista

Pese al impulso económico que prometía el Mundial, la economía mexicana se mantiene estancada, con consumidores cautelosos y endeudados, consideró Banco Base.
En conferencia de prensa virtual, Gabriela Siller, directora de análisis económico del banco, señaló que en el segundo trimestre del año se observó un crecimiento económico de 1.5%, gracias al efecto mundialista, sin embargo, ese dinamismo no se repetirá y de forma anual su efecto será mínimo.
La resaca
Inclusive, la resaca mundialista será evidente en el tercer trimestre del año, ya que se experimentará una desaceleración económica.
“En el balance de todo el año, el impacto neto real del Mundial será de apenas 0.10 a 0.17 puntos porcentuales sobre el PIB. El rebote del segundo trimestre no se repetirá y en el tercer trimestre veremos una corrección a la baja de 0.55%, volviendo a la senda del bajo crecimiento”, alertó Siller.
Aunque el PIB repuntó 1.5% trimestral y 2.08% anual en el segundo trimestre, alrededor de dos terceras partes de este crecimiento se explicaron de manera directa o indirecta por los efectos del certamen deportivo.

De acuerdo con las estimaciones de Banco Base, la aportación neta total del Mundial al PIB de 2026 será moderada, ubicándose únicamente entre 0.10 y 0.17 puntos porcentuales (con un techo teórico de 0.24).
Siller refirió que se observará un menor dinamismo económico hacia adelante pues los consumidores redirigieron el gasto a la temporada mundialista, inclusive, algunos se endeudaron, pasivos que tendrán que cubrir en los próximos meses.
De ahí que, de forma anual, la expectativa del grupo financiero es que nuestra economía solamente crezca 1% este año.
Bomba de tiempo
Siller mencionó que uno de los focos rojos más preocupantes para la economía nacional es el consumo de los hogares, pues el crecimiento del gasto familiar ha estado respaldado por el uso de créditos, una dinámica que no podrá mantenerse a lo largo del año.
El crédito al consumo registró un incremento anual de 22.13%,y el de tarjetas de crédito aumentó 47.55%. Sin embargo, la capacidad de pago de las familias muestra signos de agotamiento, ya que la tasa de morosidad en crédito al consumo se situó en 3.37%; y, la morosidad específica en tarjetas de crédito ascendió a 3.55%.
Señaló que otro factor en contra del consumo es la pérdida de poder adquisitivo, en pesos, de las remesas.
