Retiros por desempleo en Afores rompen récord: mexicanos sacan más de 4 mil mdp
Mexicanos retiraron más de 4 mil mdp de sus Afores por desempleo en junio, la cifra más alta registrada para ese mes.

Durante junio pasado, la disposición de recursos de las afores para enfrentar la falta de trabajo marcó un nuevo récord.
De acuerdo con estadísticas de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), los mexicanos que se quedaron sin una fuente de ingresos sacaron 4 mil 199.8 millones de pesos de sus cuentas individuales durante junio. Esta cifra no sólo representa el monto más alto para un sexto mes de año desde que se tiene registro, sino también un incremento de 38.1% en comparación con el mismo mes de 2025, cuando los retiros sumaron 3 mil 40.3 millones de pesos.
El fenómeno también se refleja en el número de personas que se vieron obligadas a recurrir a esta medida de emergencia.
La Consar detalló que, durante el mes de referencia, 190 mil 591 cuentahabientes solicitaron este beneficio, lo que significa un aumento de 27.0% frente a los 150 mil 16 trabajadores que lo hicieron en junio del año anterior.

El retiro parcial por desempleo es un derecho que los trabajadores pueden ejercer sólo una vez cada cinco años, con un límite del 11.5% del monto total ahorrado. Sin embargo, para acceder a él, se requiere tener al menos 46 días naturales en situación de desempleo, contar con tres años de antigüedad en una afore y tener un historial de al menos dos años cotizados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Afore Coppel se posicionó a la cabeza como la entidad con mayores salidas de capital por este concepto con 950.1 millones de pesos.
En la lista le siguen Afore Azteca, con una disposición de 671.4 millones de pesos, y XXI Banorte, que reportó retiros por 626.9 millones de pesos.
Costo oculto
Más allá del alivio inmediato que supone recibir este dinero, la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore) ha lanzado una advertencia persistente sobre las consecuencias futuras.

El principal riesgo no es la disposición del efectivo per se, sino la pérdida de semanas cotizadas, requisito indispensable para alcanzar una pensión digna.
Guillermo Zamarripa, presidente de la organización, subrayó que, aunque el sistema está diseñado para ser un soporte en tiempos difíciles, la falta de restitución de esos fondos es peligrosa para el trabajador.
La preocupación radica en los umbrales de jubilación. Mientras que los trabajadores bajo la Ley del IMSS de 1973 requieren 500 semanas, aquellos bajo la Ley de 1997 enfrentan un panorama más exigente.
Expertos coinciden en que, si el trabajador no hace el esfuerzo de reintegrar los recursos una vez que recupera el empleo, el monto final de su pensión disminuirá considerablemente, comprometiendo su calidad de vida en la vejez.