La Casa de Toño busca comprador para cruzar fronteras hacia EU y Latinoamérica
De acuerdo con informes financieros de Bloomberg, la empresa familiar contrató a BBVA México como su asesor exclusivo en un proceso que ha despertado el interés de importantes conglomerados del sector, como Grupo Gigante

La Casa de Toño, una de las marcas de restaurantes con mayor arraigo y fidelidad de clientes en la Zona Metropolitana del Valle de México, inició el proceso para vender la compañía en una transacción estimada en más de 400 millones de dólares.
Esto se perfila como un movimiento estratégico encaminado a acelerar su crecimiento en nuevos mercados.
Según presentaciones para inversionistas consultadas por la plataforma especializada Bloomberg, la empresa de gestión familiar otorgó la asesoría financiera exclusiva a BBVA México para conducir la operación.
El cuaderno de venta resalta el elevado margen de rentabilidad de la firma y su potencial de escalabilidad en territorio nacional, el resto de América Latina y el mercado hispano en Estados Unidos.
Múltiplos que superan a los gigantes de la industria
Fuentes cercanas al proceso, que solicitaron el anonimato debido a acuerdos de confidencialidad, señalaron que el precio proyectado para la transacción superaría en más de ocho veces los beneficios ajustados (EBITDA) de la cadena.
Esta valuación duplica el múltiplo de mercado en el que cotizan los principales operadores de la región, tales como:
- Alsea: Operador regional de marcas como Starbucks, Domino’s Pizza y Vips.
- Arcos Dorados: Franquicia maestra de McDonald’s en América Latina y el Caribe.
Entre los consorcios interesados en la adquisición figura Grupo Gigante SAB, conglomerado que en el sector de la restauración opera marcas internacionales como Shake Shack, además de tiendas especializadas como Office Depot.

Hasta el momento, ni los representantes de La Casa de Toño ni de Grupo Gigante han emitido comentarios oficiales, mientras que BBVA México declinó hacer declaraciones.
De un comal en la calle a 81 restaurantes
El valor de la firma radica en su modelo de alta rotación y volumen.
La Casa de Toño cuenta actualmente con 81 sucursales distribuidas en la Ciudad de México y su área metropolitana, caracterizadas por largas filas de comensales atracados por su platillo insignia, el pozole, así como sus flautas fritas y sopes.
La historia de la marca se remonta a 1978, cuando su fundador, Marco Antonio Campos, buscó una alternativa para financiar sus estudios de Licenciatura en Derecho en la Universidad del Valle de México.
El negocio comenzó con un modesto puesto ambulante en el que comerciaba quesadillas preparadas por su madre y la empleada doméstica de su hogar. El equipamiento inicial se reducía a un comal, un anafre, un escurridor, dos mesas y refrescos.
En 1985, debido a restricciones de las autoridades locales para el comercio informal en la vía pública, el emprendimiento se trasladó a un local formal en la actual alcaldía Azcapotzalco, bajo el nombre registrado de Las Dos Poblanas.
Sin embargo, el arraigo popular terminó por rebautizar el negocio, ya que la clientela habitual comenzó a referirse popularmente al lugar como "la casa de Toño", denominación que eventualmente se convirtió en la marca comercial definitiva.