Luege Tamargo: no se previno la crisis de agua en Guadalajara

El exdirector de Conagua atribuyó la crisis hídrica de Guadalajara a la falta de continuidad de proyectos, las modificaciones a la presa El Zapotillo y la reutilización de un canal de riego por el que circulaba agua contaminada.

La ciudad de Guadalajara enfrenta una crisis de agua debido a la falta de coordinación entre administraciones para hacer frente al aumento de la población.
La ciudad de Guadalajara enfrenta una crisis de agua debido a la falta de coordinación entre administraciones para hacer frente al aumento de la población.

La crisis hídrica de Guadalajara está relacionada con el crecimiento urbano desordenado y la falta de seguimiento a proyectos de infraestructura hidráulica, afirmó José Luis Luege Tamargo, presidente de la asociación civil Ciudad Posible.

En entrevista con Pascal Beltrán del Río para la Primera Emisión de Imagen Radio, el especialista señaló que la presa El Zapotillo no se concluyó conforme al proyecto original, que contemplaba abastecer a la zona metropolitana de Guadalajara, los Altos de Jalisco y León, Guanajuato.

Guadalajara arrastra un déficit de agua

Luege Tamargo explicó que la ciudad enfrenta problemas de abastecimiento desde hace tiempo, agravados por el crecimiento de la zona metropolitana y la falta de planeación urbana.

Guadalajara, como muchas ciudades del país, tiene desde hace tiempo problemas de abastecimiento. Eso es principalmente por el crecimiento explosivo que ha habido de las zonas metropolitanas”, indicó.

El exdirector de Conagua también recordó que durante años el agua del lago de Chapala se conducía hacia una planta potabilizadora a través del canal de riego Atequiza.

Sin embargo, el crecimiento urbano y las descargas de aguas residuales sin tratamiento provocaron problemas de contaminación.

El Zapotillo quedó por debajo del proyecto original

El especialista explicó que la presa El Zapotillo fue concebida para llevar agua a distintas regiones del Bajío y Jalisco.

El proyecto contemplaba una cortina de 105 metros de altura, pero la obra quedó en 80 metros.

Para Luege Tamargo, los cambios y la falta de continuidad entre administraciones impidieron que la infraestructura cumpliera con todos sus objetivos.

No le damos continuidad a los proyectos”, señaló.

El entrevistado sostuvo que, con la obra final, el abastecimiento de Guadalajara no quedaba garantizado.

Al quedar de 80 metros, en teoría no podría haber agua para Guadalajara. De ahí viene el problema”, afirmó.

El también exdirector de la Conagua señaló que se decidió volver a utilizar el antiguo canal de riego, pese a los antecedentes de contaminación.

La Comisión Estatal decidió volver a usar el canal viejo de riego. Imagínate que venía contaminado y eso fue lo que ocasionó este problema tan serio que vive Guadalajara”, declaró.

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