México mantiene una crisis de desapariciones con impunidad casi absoluta: Santiago Corcuera
El expresidente del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU advirtió que el número de casos no ha disminuido y señaló que existen indicios de que se cometen de manera generalizada y sistemática.

El expresidente del Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Santiago Corcuera, advirtió que la crisis de desapariciones en México continúa sin mostrar una mejoría en el número de casos; señaló que la impunidad en delito es absoluta.
La situación en realidad respecto del número de desapariciones que se siguen cometiendo en México día con día no ha mejorado. Podrá haber avances en otras cosas, pero no en esa. También ha dicho el comité que la impunidad respecto de este crimen es prácticamente absoluta”.
En entrevista con Pascal Beltrán del Río para Imagen Radio, explicó que el Comité decidió llevar la situación de México ante la Asamblea General de la ONU, al considerar que existen indicios de que las desapariciones se cometen de manera generalizada y sistemática, en condiciones que podrían constituir crímenes de lesa humanidad.
El Comité tomó la decisión de llevar ante la Asamblea General de la ONU la situación de las desapariciones en México porque tiene indicios bien fundados de que las desapariciones se cometen de manera generalizada y sistemática a grado que puede considerarse que se están cometiendo crímenes de lesa humanidad”.
Corcuera indicó que, aunque el Gobierno mexicano ha destacado avances en las labores de búsqueda, el registro mantiene más de 130 mil personas desaparecidas y, de acuerdo con estudios, se reportan entre 30 y 40 desapariciones diarias.
Sobre la postura del Gobierno Federal, que rechazó la interpretación del Comité respecto al artículo 34 de la Convención, el expresidente del Comité contra Desaparición Forzada de la ONU, consideró que el pronunciamiento mexicano fue más moderado que el del año pasado.
Desde esta perspectiva, el especialista confió en que el gobierno mexicano mantenga una actitud de apertura y coopere “para que la resolución que adopte la Asamblea General, en el sentido de brindar la asistencia y cooperación recomendadas por el Comité, dé frutos”.