De primera dama a presidenta de Perú, la trayectoria de Keiko Fujimori
Keiko Fujimori, tras cuatro intentos presidenciales, gobernará Perú a partir de jul; su trayectoria va de primera dama a líder del fujimorismo y presidenta electa.

Keiko Sofía Fujimori Higuchi nació en Lima en 1975 y desde muy joven estuvo vinculada al poder político debido a la figura de su padre, Alberto Fujimori. Su formación académica se desarrolló en Estados Unidos, donde obtuvo el título de Administración de Empresas en Boston University y posteriormente un MBA en Columbia University.
Su vida pública comenzó antes de concluir sus estudios, cuando en 1994 asumió el rol de primera dama del Perú tras la separación de sus padres. Con apenas 19 años, se convirtió en la primera dama más joven en la historia del país, un papel que la expuso a la dinámica del poder y la gestión estatal.
Su carrera política formal inició en 2006, cuando fue elegida congresista con la mayor votación individual de ese proceso electoral. Desde el Parlamento, se consolidó como heredera del fujimorismo, un movimiento que reivindicaba los logros de su padre en la lucha contra el terrorismo y la estabilización económica, pero que también cargaba con las denuncias de corrupción y violaciones a los derechos humanos.
En 2010 fundó Fuerza Popular, partido que lidera hasta hoy y que se convirtió en una de las principales fuerzas políticas del país.
Intentos presidenciales
Keiko Fujimori ha sido candidata presidencial en cuatro ocasiones, lo que la convierte en una de las figuras más persistentes de la política peruana contemporánea. En 2011 disputó la segunda vuelta contra Ollanta Humala, quien finalmente se impuso.
Cinco años después, en 2016, volvió a quedar a las puertas de la presidencia al perder frente a Pedro Pablo Kuczynski en una de las elecciones más reñidas de la historia reciente. En 2021 enfrentó a Pedro Castillo en un proceso marcado por la polarización y nuevamente fue derrotada en segunda vuelta.

El proceso electoral más reñido
Uno de los momentos más tensos de su carrera ocurrió en las elecciones de 2016, cuando Keiko Fujimori llegó a la segunda vuelta con una ventaja inicial en las encuestas. La campaña estuvo marcada por una fuerte polarización entre quienes defendían la continuidad del fujimorismo y quienes temían un retorno a prácticas autoritarias.
El resultado final fue extremadamente ajustado: Pedro Pablo Kuczynski se impuso con apenas 50,12% de los votos frente al 49,87% de Fujimori. La diferencia fue de poco más de 40 mil sufragios, lo que convirtió esa elección en una de las más estrechas de la historia democrática del país.
El proceso estuvo acompañado de denuncias cruzadas, tensiones en los debates y una movilización ciudadana que reflejaba el temor de sectores sociales ante un eventual regreso del fujimorismo al poder. La derrota fue un golpe político para Keiko, pero también la consolidó como una figura central, capaz de movilizar a millones de votantes y de mantener a su partido como una fuerza decisiva en el Congreso.
La esperada victoria de 2026
Fujimori, de 51 años, gobernará por cinco años un país sacudido por una profunda inestabilidad política, debido a los escándalos de corrupción y el avance de la criminalidad. El resultado electoral en Perú, luego de un apretado balotaje el 7 de junio, marca asimismo la consolidación de un giro a la derecha en América Latina, con una mayoría de mandatarios conservadores o liberales en la región.
Roberto Sánchez denunció fraude y aseguró que no reconocerá un gobierno de Fujimori. La oficina electoral espera anunciar oficialmente al ganador a mediados de julio.
La política de derecha asumirá el poder el 28 de julio, reemplazando a un Gobierno provisional que siguió a otro presidente interino, tras la renuncia de la presidenta Dina Boluarte, quien había tomado el cargo por línea de sucesión tras la expulsión del expresidente izquierdista Pedro Castillo, que desde prisión apoyó a Sánchez.

Para estos comicios, Keiko Fujimori se presentó como una política con mano dura para restaurar el orden y la estabilidad, mientras Perú lidia con el aumento de homicidios y extorsiones, una de las mayores preocupaciones de los votantes.
Como candidata prometió que los militares ayudarán a combatir el crimen, que expulsará a los migrantes ilegales y que buscará el regreso temporal de los “jueces sin rostro” para procesar criminales, un controvertido sistema utilizado en la década de 1990 en el gobierno de su padre para juzgar a acusados de terrorismo.
La historia de Alberto Fujimori
El peso de Alberto Fujimori en la vida política de su hija es innegable. Su gobierno, iniciado en 1990, es recordado por la derrota del grupo terrorista Sendero Luminoso y por la estabilización económica tras una crisis hiperinflacionaria. Sin embargo, fue señalado por el autogolpe de 1992, la concentración de poder y las violaciones a los derechos humanos.
En el año 2000, su régimen colapsó en medio de denuncias de corrupción y espionaje, lo que lo llevó a renunciar desde Japón y posteriormente ser extraditado desde Chile.
Alberto Fujimori fue condenado por crímenes de lesa humanidad y corrupción, aunque sus seguidores lo consideran un héroe que salvó al país del colapso.