Acuaplaneo: ¿qué es y cómo enfrentarlo al manejar un auto?
En esta época de lluvia los conductores se enfrentan al posible acuaplaneo que puede ser muy peligroso

La temporada de lluvias resulta todo un desafío para nuestro vehículo y una prueba de habilidad para nosotros como conductores, pues desplazarnos por los caminos se vuelve más complicado, los accidentes aumentan, y el fenómeno del acuaplaneo hace acto de presencia, por eso es importante saber cómo reaccionar en caso de enfrentarlo.
¿Qué es el acuaplaneo?
El término acuaplaneo fue acuñado en 1960 por Tom Frech, jefe de desarrollo de Dunlop. Frech detectó que las ruedas podían llegar a dejar de girar debido al agua que se acumulaba en la parte delantera de la rueda, la cual actuaba como cuña y facilitaba que se mantuviera una capa de agua separando el neumático del asfalto.
A grandes rasgos y tomando como referencia el concepto anterior, el acuaplaneo, también conocido como aquaplaning o hidroplaneo, es la pérdida de tracción que se presenta cuando un vehículo circula con cierta rapidez sobre una superficie cubierta de agua.
Este efecto hace que pierdas el control sobre el vehículo y es el causante de múltiples accidentes, ya que reduce la fricción necesaria entre las llantas y el suelo para aumentar la velocidad o cambiar la dirección.
Aunque los surcos de la banda de rodamiento de los neumáticos están diseñados para expulsar el agua de la superficie y mantener la adherencia, existen momentos en que la cantidad de líquido es mayor a la que pueden evacuar, por lo tanto, la presión del agua se acumula debajo de la banda de rodamiento y la levanta del pavimento.
Justo en ese momento se presenta el acuaplaneo, anulando el contacto de las llantas con la superficie por unos segundos.
Esto se refleja en una fuerza que provoca pérdida de control del auto que puede ser aterradora, pero es muy importante recordar mantener la calma.
De acuerdo con Michelin, existen algunas recomendaciones que como conductores podemos aplicar para reducir el efecto del acuaplaneo, por ejemplo, se recomienda revisar la presión de las llantas una vez al mes.
- Verificar la presión de acuerdo con las recomendaciones del fabricante reduce el riesgo de perder el control del vehículo, especialmente en suelo mojado.
- Adaptar la velocidad a las condiciones de la carretera. Una lluvia intensa reduce la visibilidad y aumenta la distancia de frenado, por lo que siempre es más seguro reducir la velocidad. La disminución de la velocidad en estas circunstancias también reduce el riesgo de acuaplaneo.
- Desconectar el control de crucero. Si está activado, se debe apagar para recuperar el control manual del vehículo y, finalmente, mirar lo más lejos posible, ya que de esta forma podremos anticiparnos ante cualquier charco grande en el lado de la carretera que pueda producir acuaplaneo.

¿Cómo evitar el acuaplaneo?
Lo primero es levantar el pie del acelerador de inmediato y no pisar el pedal del freno, así como mantener la dirección firme, esto para evitar que el coche pierda el control. Debemos hacer esto hasta que el vehículo reduzca su velocidad y podamos sentir otra vez los neumáticos sobre el piso.
Una vez que el auto tiene contacto nuevamente con el pavimento, debemos manejar despacio y con cuidado para no derrapar, manteniendo una ligera presión sobre el freno y el acelerador. Si necesitamos frenar, debe hacerse con bombeos suaves, evitando a toda costa las aceleraciones y las frenadas bruscas, así como realizar giros repentinos, ya que podríamos enviar el auto fuera del camino.
En el caso de que las ruedas delanteras sean las que empiecen a acuaplanear, el auto comenzará a patinar hacia el exterior del encharcamiento, así que debemos desacelerar y seguir manejando para mantenerlo recto.
Si son las cuatro ruedas las que acuaplanean, el auto comenzará a deslizarse en línea recta, como si fuera un trineo grande. Es muy importante mantener la calma y reducir significativamente la velocidad soltando el pedal del acelerador y controlando el volante en la dirección del camino.
Si el acuaplaneo aparece en una curva, el procedimiento a seguir es el mismo, sólo que en vez de dejar quieto el volante, lo que debes hacer es girarlo lo necesario para trazar la curva por la que circulas. No lo gires más de la cuenta, por lo menos hasta que el coche recupere el agarre.