¿Existe realmente el cementerio de videojuegos de Atari? La verdad tras la leyenda
Atari enterró miles de videojuegos en 1983. Tres décadas después, una excavación reveló qué había realmente bajo tierra.

Durante décadas, una extraña historia persiguió a Atari. Se decía que la compañía había llevado miles de videojuegos al desierto de Nuevo México para enterrarlos y ocultar uno de sus mayores fracasos. El relato parecía demasiado perfecto para ser cierto, hasta que alguien decidió excavar.
¿Por qué Atari enterró videojuegos en el desierto?
La historia comenzó en 1983, cuando Atari atravesaba una fuerte crisis tras años en los que había dominado el mercado estadounidense. Uno de los títulos que quedó ligado para siempre a ese periodo fue E.T. the Extra-Terrestrial, lanzado para la consola Atari 2600.
El videojuego buscaba aprovechar el éxito de la película de Steven Spielberg, estrenada en 1982. Atari consiguió la licencia y apostó por tener el producto disponible para la temporada navideña de ese mismo año.
El problema fue el tiempo. El desarrollo quedó sujeto a un calendario extremadamente corto, de alrededor de seis semanas, según los testimonios recuperados años después alrededor del proyecto. El encargado de convertir la película en videojuego fue Howard Scott Warshaw.
El resultado no cumplió con las expectativas. Una de las principales quejas estaba relacionada con los agujeros repartidos por los escenarios, en los que E.T. podía caer una y otra vez, provocando una experiencia frustrante para muchos jugadores.
Atari había producido millones de cartuchos esperando aprovechar la popularidad de la película. Aunque el título logró vender copias, la compañía terminó enfrentándose a inventario sin colocar y numerosas devoluciones.
E.T. no fue el único responsable de los problemas de Atari ni provocó por sí solo la crisis de los videojuegos de Estados Unidos. La industria ya enfrentaba saturación de títulos, problemas de calidad y otros errores empresariales.

El origen del llamado cementerio de videojuegos de Atari
En septiembre de 1983, varios camiones llegaron hasta un vertedero municipal ubicado en Alamogordo, Nuevo México. En su interior transportaban productos desechados procedentes de Atari.
La historia no era completamente secreta. Reportes periodísticos de la época documentaron el traslado y señalaron que alrededor de 14 camiones habían llevado cartuchos y equipo informático hasta el vertedero.
Los productos fueron destruidos y cubiertos con tierra. Algunos relatos de entonces incluso señalaron que se utilizó concreto sobre parte del material desechado. Con los años, los detalles comenzaron a mezclarse con rumores y la historia adquirió versiones diferentes.
La versión más repetida aseguraba que Atari había enterrado millones de copias de E.T. para esconder el fracaso del videojuego.
Ese detalle convirtió un procedimiento de eliminación de inventario en uno de los grandes mitos de la cultura gamer. Durante aproximadamente tres décadas, la pregunta dejó de ser únicamente cuántos juegos estaban enterrados. Algunos incluso dudaban de que el depósito existiera.

La excavación que confirmó la leyenda de Atari
La respuesta llegó el 26 de abril de 2014. Un equipo encabezado por Fuel Entertainment, con participación de Xbox Entertainment Studios, comenzó a excavar el antiguo vertedero de Alamogordo como parte de la producción del documental Atari Game Over, dirigido por Zak Penn.
La búsqueda había despertado interés porque podía resolver una historia que llevaba décadas circulando entre jugadores. Para encontrar el punto correcto se utilizaron fotografías antiguas y trabajos de exploración del terreno.
Entre la basura fueron recuperadas copias de E.T. the Extra-Terrestrial, algunas todavía dentro de sus cajas. También aparecieron otros videojuegos y materiales de Atari, confirmando que el vertedero había sido utilizado por la compañía.
La excavación encontró más de mil cartuchos, pero también permitió corregir uno de los elementos más famosos de la historia. No había pruebas de que aquel punto escondiera millones de copias de E.T.
El exgerente de Atari James Heller, quien estuvo presente durante la excavación, aseguró que alrededor de 728 mil juegos habían sido enterrados originalmente en el lugar. Además, explicó que el cargamento incluía diferentes títulos y piezas inutilizables, no únicamente el polémico juego de E.T.
Así, la leyenda resultó cierta en lo esencial, pero había crecido considerablemente con el paso de los años.

¿Qué pasó con los videojuegos encontrados en el desierto?
Los cartuchos recuperados en 2014 dejaron de ser simple basura electrónica para convertirse en piezas de colección.
Alamogordo conservó parte del material recuperado y varios ejemplares fueron posteriormente subastados. Algunos llegaron a alcanzar precios de cientos de dólares.
Uno de los cartuchos de E.T. the Extra-Terrestrial recuperados en Nuevo México llegó incluso a la colección del Smithsonian, donde pasó a representar uno de los periodos más complicados de la historia temprana de los videojuegos en Estados Unidos.
La excavación también quedó registrada en Atari Game Over, el documental que siguió la búsqueda y reconstruyó la historia detrás del juego de Howard Scott Warshaw.
Al final, el llamado cementerio de videojuegos de Atari sí existió. Lo que no era completamente cierto era la versión que había crecido durante 30 años.
