¿La SEP puede reprobar alumnos este 2026? La Suprema Corte aclara las nuevas reglas de evaluación
¿La SEP puede reprobar alumnos en el ciclo escolar 2025-2026? Conoce qué resolvió la Suprema Corte y cuáles son las reglas para aprobar primaria y secundaria.

La idea de que en México ya no se puede reprobar a ningún estudiante ha generado dudas entre madres, padres de familia y docentes durante los últimos años. La discusión volvió a tomar fuerza luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) respaldara las reglas de evaluación de la Secretaría de Educación Pública (SEP), que modificaron algunos criterios tradicionales para acreditar los estudios en educación básica.
Aunque muchas personas interpretaron estos cambios como el fin de la reprobación, la realidad es distinta. La SEP sí puede reprobar alumnos en 2026 en ciertos grados de primaria y secundaria, pero bajo un modelo que busca privilegiar el acompañamiento académico y la permanencia escolar antes que la repetición automática del año.

La decisión que respaldó el nuevo modelo de evaluación de la SEP
El debate surgió a partir del Acuerdo 10/09/23 de la SEP, vigente desde septiembre de 2023, el cual forma parte de la implementación de la Nueva Escuela Mexicana y establece nuevos criterios de evaluación para escuelas públicas y privadas incorporadas al sistema educativo nacional.
La controversia llegó hasta la Suprema Corte luego de que el Colegio El Roble promoviera un amparo contra esta normativa. La institución argumentó que flexibilizar los criterios de acreditación podía afectar la calidad educativa al eliminar requisitos como la asistencia mínima y ampliar las posibilidades de regularización para los estudiantes.
Sin embargo, los ministros concluyeron que las disposiciones son compatibles con el derecho a la educación y con el interés superior de niñas, niños y adolescentes. Para la mayoría del Pleno, la calidad educativa no puede medirse únicamente mediante calificaciones numéricas o registros de asistencia, sino mediante una evaluación más amplia que considere el desarrollo integral de cada estudiante.
La resolución también respaldó la intención de reducir el abandono escolar y evitar que factores ajenos al aprendizaje, como problemas familiares, económicos o de acceso a la educación, se conviertan automáticamente en motivos para que un alumno repita el grado.

¿La SEP puede reprobar alumnos en primaria durante 2026?
La respuesta depende del grado escolar. En preescolar no existen calificaciones numéricas. La evaluación se realiza mediante observaciones pedagógicas sobre el desarrollo de cada niño, por lo que los estudiantes avanzan de grado al concluir el ciclo escolar.
En primer grado de primaria ocurre algo similar. Los alumnos acreditan el año simplemente por haberlo cursado, por lo que no existe la posibilidad de reprobar o repetir el grado.
La situación cambia a partir de segundo y hasta sexto de primaria. En estos niveles sí se utilizan calificaciones para evaluar el aprendizaje y los estudiantes deben alcanzar un promedio mínimo de 6 para acreditar el grado. Cuando no logran cumplir con los criterios establecidos, pueden enfrentar un proceso de no acreditación.

¿La SEP puede reprobar alumnos de secundaria en 2026?
Sí. En secundaria continúa existiendo la posibilidad de reprobar, aunque las reglas actuales contemplan diversas alternativas de apoyo antes de llegar a esa medida.
Los estudiantes pueden avanzar al siguiente ciclo escolar aun cuando tengan materias pendientes, siempre que participen en los mecanismos de regularización establecidos por la escuela.
De acuerdo con los criterios vigentes, un alumno podrá continuar sus estudios con hasta cuatro asignaturas no acreditadas, siempre que atienda los procesos de recuperación correspondientes. Si acumula cinco o más materias reprobadas, deberá repetir el grado escolar.
Por esta razón, la opción de reprobar en secundaria no desaparece, pero deja de ser una consecuencia inmediata para convertirse en una medida que se aplica después de agotar otras opciones de apoyo académico.

¿Las faltas a clases provocan reprobación automática?
Uno de los cambios que más debate generó fue la eliminación del requisito de asistencia mínima del 80% para acreditar el ciclo escolar.
Durante años, muchas escuelas consideraron este porcentaje como una condición indispensable para aprobar el grado. Sin embargo, las nuevas reglas establecen que las inasistencias ya no son, por sí solas, motivo de reprobación.
La SEP sostiene que detrás de las ausencias escolares pueden existir diversas circunstancias, especialmente en comunidades rurales o en familias que enfrentan dificultades económicas, sociales o de salud. Bajo esta lógica, repetir el año únicamente por acumular faltas podría aumentar el rezago educativo en lugar de resolver los problemas de aprendizaje.
Aunque las asistencias continúan registrándose en las boletas escolares para conocimiento de madres, padres y tutores, ya no determinan automáticamente si un estudiante acredita o no el ciclo escolar.
La discusión incluso generó posturas distintas dentro de la Suprema Corte. Algunos ministros consideraron que la asistencia sigue siendo un elemento relevante para garantizar el aprendizaje, mientras que otros defendieron que una evaluación integral debe tomar en cuenta factores más amplios que la sola presencia física en el aula.

¿Cómo funcionan los procesos de regularización?
La normativa vigente establece que las escuelas deben ofrecer mecanismos de apoyo antes de determinar que un estudiante repita el año escolar.
Entre las estrategias que pueden aplicarse se encuentran:
- Exámenes extraordinarios.
- Cursos de recuperación o nivelación.
- Asesorías académicas personalizadas.
- Proyectos o actividades de regularización.
El objetivo es que los alumnos tengan oportunidades reales para recuperar aprendizajes y continuar su trayectoria educativa sin abandonar la escuela.
En otras palabras, la SEP sí puede reprobar alumnos en primaria y secundaria durante 2026 cuando no alcanzan los aprendizajes mínimos establecidos. Sin embargo, el modelo actual busca que la repetición de grado sea una medida excepcional y no la primera respuesta ante las dificultades académicas.
Por ello, las escuelas están obligadas a ofrecer acompañamiento y alternativas de regularización antes de determinar que un estudiante debe repetir el año escolar.