¿Ahorras lo suficiente para tu retiro? La OCDE propone 6 medidas para mejorar las pensiones
La OCDE advierte que el ahorro para el retiro es insuficiente en 40 de 41 países, pese al crecimiento de los fondos de pensiones.

Ahorrar para el retiro sigue siendo un reto para millones de trabajadores. La OCDE encontró que en 40 de los 41 países analizados hay personas cuyas aportaciones no serán suficientes para mantener sus ingresos durante la jubilación. Esto ocurre pese a que los fondos de pensiones acumularon 78 billones de dólares al cierre de 2025.
El ahorro voluntario también tiene poca participación. En casi la mitad de los países analizados por la OCDE, menos del 50% de la población activa realiza aportaciones adicionales para su retiro.
¿Qué propone la OCDE para mejorar el ahorro para la jubilación?
En sus Perspectivas de Pensiones 2026, la OCDE plantea modificar las políticas de ahorro para atender este problema.El organismo identifica seis líneas de acción que involucran a gobiernos, empresas y trabajadores, tales como:
1. Elevar las aportaciones obligatorias
Una de las alternativas consiste en incrementar gradualmente las tasas de cotización o establecer sistemas obligatorios de ahorro en los países donde las contribuciones voluntarias no son suficientes.
La OCDE considera esta medida una opción directa para atender las deficiencias de ahorro cuando existen obstáculos que dificultan que los trabajadores realicen aportaciones adicionales por iniciativa propia.

2. Incentivar las aportaciones de las empresas
Otra propuesta consiste en generar condiciones para que los empleadores contribuyan más al ahorro pensionario de sus trabajadores.
Entre las alternativas están ofrecer beneficios fiscales, como deducciones adicionales en el impuesto de sociedades, o establecer condiciones preferenciales en las cotizaciones a la seguridad social.
También plantea aplicar reglas de no discriminación para que los trabajadores con menores ingresos tengan acceso a las aportaciones patronales.
3. Automatizar los incrementos del ahorro
La tercera categoría se enfoca en modificar la manera en que las personas toman decisiones sobre sus contribuciones.
Entre las medidas propuestas están establecer tasas predeterminadas de ahorro más elevadas y aumentar automáticamente las aportaciones cuando los trabajadores reciben incrementos salariales.
La OCDE también contempla el uso de recordatorios que impulsen decisiones de ahorro, así como facilitar los depósitos mediante aplicaciones digitales y establecimientos de conveniencia.

Dentro de esta categoría también incluye elevar la edad legal de jubilación para extender la vida laboral y permitir que los trabajadores continúen acumulando aportaciones.
4. Ofrecer incentivos fiscales y económicos
El organismo plantea utilizar beneficios tributarios para motivar las contribuciones voluntarias. Una alternativa es permitir que los trabajadores deduzcan sus aportaciones de la renta imponible.
También propone mecanismos para realizar contribuciones adicionales y recuperar periodos en los que las personas dejaron de ahorrar debido a interrupciones laborales.
Entre los incentivos no fiscales se encuentran las aportaciones complementarias del empleador o del gobierno, así como subsidios de monto fijo dirigidos especialmente a trabajadores de bajos ingresos y mujeres.
5. Mejorar la información y educación financiera
La OCDE también considera necesario facilitar el acceso a información sobre las pensiones y los ingresos que recibirán las personas cuando dejen de trabajar.

Para ello propone desarrollar plataformas digitales y tableros de pensiones que permitan consultar el ahorro acumulado, además de proporcionar estados de cuenta con estimaciones personalizadas del ingreso durante el retiro.
Los seminarios de educación financiera también forman parte de las herramientas planteadas para apoyar las decisiones de ahorro.
6. Adaptar los planes a las necesidades de los trabajadores
La última categoría contempla mecanismos que respondan a las distintas circunstancias económicas y familiares de los afiliados.
Entre ellos están las subcuentas de ahorro para emergencias, que permitirían disponer de recursos ante imprevistos sin comprometer directamente los fondos destinados a la jubilación.
También propone permitir aportaciones a las cuentas pensionarias de los cónyuges, como una alternativa para compensar las diferencias salariales o los periodos dedicados al trabajo de cuidados no remunerado.
Asimismo, plantea ajustar la administración y las estrategias de inversión de los fondos para buscar mejores rendimientos en función del riesgo.