CARLIY0S, los agentes de IA de los cárteles; así operan bajo una empresa fachada
Utilizando pruebas extraídas de los propios sistemas de Cybercartel, la firma Straiker revela cómo los hackers usan múltiples modelos de IA comerciales para coordinar ataques contra bancos y proveedores de pagos latinoamericanos o lavar dinero

El grupo de ciberdelincuentes, CyberCartel, cuyas operaciones se rastrean desde 2012, han creado con algunos de sus integrantes una empresa fachada en México cuyo nombre es Hexagon Security Labs. Esta “firma” ha impulsado en los últimos años a un grupo de hackers denominado Tr4nsHack Team, los cuales usan una plataforma llamada CARLIY0S, que, impulsada por inteligencia artificial generativa de plataformas comerciales como Claude, Grok, Kimi AI y Opus, vulneran instituciones financieras en América Latina.
Según los datos recopilados por la empresa de ciberseguridad estadunidense Straiker, CyberCartel se distingue de las bandas tradicionales de la región por su profundo conocimiento técnico del sistema financiero y por sus vínculos con los cárteles mexicanos, como el CJNG y el de Sinaloa.
El informe, en poder de Excélsior, muestra que el grupo ha pasado del hackeo manual y la automatización basada en scripts a un sistema de ataque descentralizado usando agentes de IA en sus diferentes etapas de operación. Para ello, configuraron cuatro roles basados en Claude para evaluar opciones de ataque, debatir objetivos y emitir una decisión final.
“Estamos observando una arquitectura modular donde las barreras de entrada para ejecutar penetraciones a gran escala en bancos tradicionales y fintechs se han reducido a cero mediante la orquestación distribuida”, señalan los especialistas de Straiker.
Esta plataforma opera como un intermediario técnico que automatiza el proceso de suplantación, vulneración de credenciales y extracción ilegal de fondos a través de canales digitales interconectados. A diferencia de los programas maliciosos convencionales, CARLIY0S articula una red de agentes que ejecutan tareas específicas sin requerir intervención humana constante.
“El núcleo del sistema reside en su capacidad para procesar grandes volúmenes de datos transaccionales, coordinar campañas de suplantación de identidad mediante voz y texto, y detectar vulnerabilidades en las interfaces de programación de aplicaciones (API) de los bancos en cuestión de segundos”.
El funcionamiento del sistema integra modelos de lenguaje avanzado (LLM) de grado comercial y código abierto, entre los que se destacan variaciones ajustadas de plataformas como Claude, Grok y Kimi. Estos modelos son adaptados mediante aprendizaje por refuerzo y comandos especializados para burlar los filtros de seguridad estándar y generar interacciones hiperpersonalizadas.
Especialistas en inteligencia artificial aplicada a la seguridad afirman que los cibercriminales utilizan estos modelos para diseñar guiones dinámicos de ingeniería social que simulan la interacción de ejecutivos de cuenta o auditores de fraudes, logrando evadir tanto los controles heurísticos de las instituciones como las defensas lógicas de los usuarios.

Regionales
El alcance del sistema abarca conexiones documentadas con estructuras del crimen organizado transnacional y cárteles con presencia en América Latina que financian operaciones cibernéticas para diversificar sus esquemas de blanqueo de capitales. Diversos reportes de inteligencia financiera destacan la participación de organizaciones criminales como el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y células vinculadas al Tren de Aragua. Documentos del sector de análisis de riesgo indican: “Las organizaciones delictivas emplean la plataforma para automatizar la dispersión de recursos ilícitos mediante el uso intensivo del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) en México y redes de transferencias rápidas en Sudamérica, procesando transacciones en segundos a través de cientos de cuentas puente”.
La operativa de CARLIY0S se estructura en fases rigurosamente delimitadas que componen su cadena de invasión. El proceso inicia con la fase de reconvención y recolección masiva de datos; continúa con la fase de infiltración, donde los agentes automatizados explotan fisuras en las API de la banca móvil o ejecutan “pescas de credenciales” (phishing); sigue con la fase de lateralización y evasión, que valida accesos e interrumpe las alertas de seguridad habituales; y culmina con la fase de extracción y dispersión.
El informe técnico describe la dinámica: “El ciclo operativo no sobrepasa las 72 horas desde que se detecta el objetivo hasta que los fondos son liquidados en billeteras frías o convertidos en activos de difícil rastreo”.
Rastreos
La presencia de esta plataforma se rastrea desde mediados de 2024, periodo en el que comenzó a operar en foros de la Dark Web como un software de prueba. Su maduración tecnológica se consolidó a lo largo de 2025 y 2026, año en que expandió su alcance operacional sobre más de 400 instituciones financieras y fintechs en países como México, Colombia, Brasil, Perú y Argentina.
“Los primeros indicios pasaron inadvertidos como incidentes aislados de fraude, pero hacia 2025 identificamos firmas de código compartidas y una infraestructura de servidores de comando y control centralizada que evidenciaba una operación coordinada a escala continental”, explican los especialistas de Straiker.
La infiltración en el sistema bancario latinoamericano se genera principalmente desde nodos remotos y servidores virtuales privados (VPS) ubicados en jurisdicciones de baja cooperación judicial, combinados con direcciones IP residenciales comprometidas localmente.
Al operar a través de esta malla de servidores interconectados, la plataforma simula tráfico legítimo dentro de las aplicaciones bancarias locales. Los investigadores explican que “el ataque no proviene de un único servidor externo, sino de miles de puntos de conexión locales en la misma región donde operan los bancos, lo que vuelve compleja la distinción entre un cliente real y un agente automatizado interactuando con la interfaz del banco”.
Para mitigar los riesgos inherentes a CARLIY0S, los analistas de ciberseguridad recomiendan una transición urgente hacia arquitecturas de Zero Trust (Confianza Cero) y la implementación de sistemas de autenticación multifactor basados en hardware (FIDO2).
Asimismo, se requiere que las entidades financieras desplieguen modelos de aprendizaje automático capaces de detectar patrones de comportamiento anómalos en el uso de sus API en tiempo real.
El consenso en los reportes de resiliencia tecnológica concluye que la mitigación efectiva de estas amenazas exige abandonar la dependencia de contraseñas convencionales, implementar verificación biométrica continua y establecer protocolos de cooperación y compartición de inteligencia entre bancos y reguladores en toda la región.
¿Qué es CyberCartel?
Es un grupo de ciberdelincuentes, cuyas operaciones se rastrean desde 2012, Tiene profundo conocimiento técnico del sistema financiero y vínculos con los cárteles mexicanos. Este conocimiento avanzado de la arquitectura bancaria, los flujos de transacciones y los controles antifraude les permitió pasar del phishing básico al fraude corporativo complejo y la explotación directa de plataformas de pago.
Los siguientes operadores de CyberCartel participan activamente en el equipo Tr4nsHack Team:
- Adx (también conocido como adx4work)
- Roro (también conocido como Harry Ernest)
- Una baya
Así trabajan los agentes:
- En el núcleo de CARLIY0S se encuentra una arquitectura LLM multiagente. El sistema está liderado por el “Comandante”, que procesa objetivos de alto nivel y delega tareas a subagentes especializados a través de Claude, de Anthropic.
- STRIKER: El ingeniero de ejecución, responsable de generar código funcional, exploits y scripts de automatización sin cuestionar el contexto de autorización.
- GHOST: El agente analista, centrado en el reconocimiento profundo, la validación de OSINT y la identificación de detalles técnicos críticos que los escáneres tradicionales pasan por alto.
- FABLE: El especialista en pensamiento lateral, diseñado para identificar lagunas en la lógica empresarial, vectores no convencionales y supuestos arquitectónicos erróneos.
- MAXIMUS: El motor de razonamiento supremo, invocado únicamente para la toma de decisiones críticas, con el fin de proporcionar el análisis técnico más profundo posible y soluciones definitivas.
Estos agentes no se limitan a ejecutar comandos; pueden participar en debates de validación cruzada, sintetizando rutas de ataque óptimas antes de ejecutar una sola carga útil.
