¿Se heredan? Esto pasa con las deudas del SAT cuando muere un familiar
¿Qué pasa con las deudas del SAT cuando un familiar fallece? Conoce quién debe pagarlas y qué dice la ley en México.

Cuando un familiar fallece y deja deudas con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), surgen dudas sobre qué pasará con esos pagos pendientes. ¿Los familiares deben hacerse cargo? Esto dice la ley en México.
Las deudas con el SAT no desaparecen cuando una persona fallece. El organismo puede cobrarlas con los bienes de la herencia, por lo que es importante revisar los adeudos antes de repartirla.
Los adeudos pueden afectar los bienes, las cuentas bancarias y otros derechos que pertenecían al contribuyente. Si existe un procedimiento de cobro o embargo, el fallecimiento no implica que este termine automáticamente.
¿Los familiares deben pagar las deudas del SAT?
Los familiares no están obligados a pagar las deudas fiscales de una persona fallecida solo por ser sus parientes. La responsabilidad depende de las obligaciones pendientes y de lo que establece la ley.
Si la persona obtenía ingresos por actividades empresariales o arrendamiento, es necesario revisar si dejó impuestos pendientes y cómo deben atenderse durante la sucesión.

En el caso de quienes sólo recibían sueldos o salarios, el fallecimiento permite solicitar la cancelación del RFC. Sin embargo, esto no significa que cualquier adeudo fiscal desaparezca automáticamente.
Además, el artículo 26 del Código Fiscal de la Federación establece casos de responsabilidad solidaria. Entre ellos, contempla a los albaceas o representantes de una sucesión por los impuestos que se generen o deban pagarse durante el tiempo que estén a cargo.
Por eso, antes de aceptar, repartir o renunciar a una herencia, es importante revisar los posibles adeudos fiscales y buscar asesoría legal.
¿Qué trámites debo hacer tras el fallecimiento de un familiar?
Cuando una persona fallece, sus familiares deben revisar su situación fiscal y realizar los trámites necesarios ante el SAT.
El primer paso es notificar el fallecimiento para actualizar el registro del contribuyente y revisar si tiene obligaciones fiscales pendientes.

También es importante que el albacea haga una lista de los bienes y las deudas que forman parte de la herencia. Esto ayudará a conocer la situación económica de la sucesión antes de repartir los bienes.
Si existen adeudos fiscales, se debe revisar cómo pagarlos conforme a la ley. Si hay problemas con el SAT, la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon) ofrece asesoría gratuita.
Realizar estos trámites ayuda a evitar complicaciones durante el proceso de sucesión.
¿Cómo cancelar el RFC de una persona fallecida?
Tras el fallecimiento de un contribuyente, es necesario revisar si corresponde cancelar su Registro Federal de Contribuyentes (RFC). Este trámite permite actualizar su situación ante el SAT y cerrar su registro cuando procede.
Para realizarlo, el representante legal o albacea debe acudir a una oficina del SAT y presentar los siguientes documentos:
- Formato RX: formulario de avisos de liquidación, fusión, escisión y cancelación del RFC. Se debe llenar con los datos solicitados y presentar en dos tantos.
- Acta de defunción: copia certificada expedida por el Registro Civil y una copia simple.
- Identificación oficial: del representante legal o de quien realice el trámite, en original y copia para cotejo. Puede ser la credencial para votar o el pasaporte, entre otros documentos aceptados por el SAT.
- Acuse de baja del padrón de actividades vulnerables: solo si la persona fallecida realizaba actividades sujetas a la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita.