La IA y los robots podrían aportar 450 mil millones de dólares a América Latina
La IA y la automatización podrían aportar 450 mil millones de dólares al año a América Latina hacia 2030, estima McKinsey.

La automatización podría generar alrededor de 450 mil millones de dólares en valor económico anual para América Latina rumbo al 2030 y, para lograrlo, se necesita acelerar el ritmo de adopción de la inteligencia artificial y los robots.
El estudio Agentes, robots y nosotros: ¿Cómo la inteligencia artificial reforma el trabajo y las habilidades en América Latina?, realizado por McKinsey Global Institute, prevé que más de la mitad de las horas de trabajo actuales en la región podrían automatizarse a través de diferentes tecnologías existentes, como puede ser la inteligencia artificial.
Los investigadores aceptaron que una de las principales preocupaciones de los trabajadores con la adopción de nuevas tecnologías es la pérdida de empleos, sin embargo, se ha demostrado que la automatización, en realidad, demuestra el grado en que el trabajo podría reorganizarse.

Esto porque las empresas de distintas industrias en América Latina están combinando personas, agentes de inteligencia artificial y robots para operar con mayor rapidez, ampliar su cobertura, mejorar la toma de decisiones y hacer posible trabajo que antes parecía imposible.
Además, prevén que la mayoría de las habilidades humanas sigan siendo relevantes, aunque se aplicarán de forma distinta.
Por ejemplo, capacidades como la resolución de problemas, el trabajo en equipo y la comunicación efectiva pueden complementarse con la inteligencia artificial.
Con respecto a las opciones tecnológicas, el estudio de McKinsey encontró que los agentes de inteligencia artificial representan la mayor parte del potencial de automatización, sin embargo, los robots desempeñan un papel más importante al considerar el grado de trabajo físico que se realiza en la región.

Para los investigadores, el principal reto para que estas tecnologías tengan un impacto favorable en la economía es el ritmo de adopción, el cual probablemente es más lento en comparación a economías avanzadas.
Esto último porque, en América Latina, los bajos salarios reducen el incentivo económico para la sustitución de mano de obra y muchas oportunidades dependen de la automatización física, es decir, robots que suelen ser caros.
De acuerdo con el estudio, el potencial de automatización de México se encuentra entre los más altos de América Latina, pero un freno que presenta es que la demanda de habilidades relacionadas con la inteligencia artificial está creciendo más lentamente que en la mayoría de los demás países.