Pemex acumula pérdidas por 1.4 bdp en refinación: Barnés
Francisco Barnés de Castro, del Observatorio Ciudadano de Energía, explicó que el aumento del 50 por ciento en el procesamiento de crudo generó un alza del 80 por ciento en la producción de combustóleo, mientras que la obtención de destilados de alto valor comercial solo aumentó sólo 35 por ciento.

Pemex Transformación Industrial acumula pérdidas por 1.4 billones de pesos en la presente administración, en parte por la obsolescencia en el sistema de refinanciación, los distintos tipos de crudo que procesa, en especial los pesados, lo que dificulta la operación de plantas industriales, reveló Francisco Barnés de Castro, miembro del Observatorio Ciudadano de Energía.
En entrevista con Darío Celis y Rogelio Varela en Negocios en Imagen, el especialista señaló que el incremento en el procesamiento de petróleo crudo derivó en un aumento en la producción de residuales de bajo valor comercial.
"El Sistema Nacional de Refinación es un sistema que cada vez está más obsoleto y resulta más ineficiente en la forma en que lo estamos operando, además de todo por el tipo de crudos que le estamos suministrando, por los catalizadores que utilizamos, por la política de exportar nuestro combustóleo que producimos con gran exceso a las refinerías del sur de Texas", declaró.
Causas del deterioro operativo en las refinerías
El integrante del Observatorio Ciudadano de Energía explicó que el procesamiento de crudos pesados incrementa la concentración de azufre, asfaltenos y metales pesados, condición técnica que dijo, dificulta la operación continua de las plantas industriales y reduce el rendimiento de los insumos.
El especialista puntualizó que las decisiones operativas de los últimos años revirtieron la estrategia aplicada en 2015, cuando se redujo el volumen de procesamiento para acotar el margen de pérdida por barril.
"La administración pasada tomó la decisión de volver a incrementar, a tratar de llegar otra vez a 1.2 millones de barriles, que no lo logró, aunque sí incrementó el nivel de procesamiento de crudo en 50 por ciento frente a lo que había recibido", indicó.
Impacto de la producción de combustóleo
El representante del Observatorio Ciudadano expuso que el incremento del 50 por ciento en el procesamiento de crudo generó un alza del 80 por ciento en la producción de combustóleo, mientras que la obtención de destilados de alto valor comercial aumentó sólo 35 por ciento.
Barnés de Castro recordó que las regulaciones internacionales vigentes desde el año 2020 restringen el consumo de combustibles con alto contenido de azufre en la navegación marítima, lo que eliminó mercados de exportación para la empresa estatal.
"El combustóleo no tenemos mercado; exportarlo le cuesta al país dinero porque hace falta descontar el valor del crudo que va acompañando el combustóleo y el mismo valor del combustible. Entonces lo que había que hacer es revertir esta política, es dejar de exportar crudo ligero y mandarlo a las refinerías del país", aseveró.
Propuestas para la gestión de petróleo crudo
El miembro del Observatorio Ciudadano de Energía propuso ajustar la mezcla de carga en las refinerías nacionales mediante el suministro directo de petróleo ligero extraído en el país o a través de la importación de insumos adecuados.
El especialista sostuvo que la compra externa de crudo ligero no vulnera la soberanía energética de la nación y constituye una práctica habitual en la industria petrolera internacional para maximizar el valor agregado de los procesos de refinación.
"En todas las refinerías del mundo compran los crudos en el mercado que combinados les generan el mayor valor agregado en la operación de sus refinerías. Esto permitiría aumentar la capacidad de procesamiento más rápidamente e incrementar significativamente el porcentaje de destilados que producimos", afirmó Barnés de Castro.
Restricciones en la operación de Pemex
El experto detalló que el porcentaje de destilados obtenidos por cada 100 barriles de crudo procesados cayó a 55 barriles durante la pasada administración, frente a los 66 barriles que se obtenían previamente y los 88 barriles que registra el Sistema de Refinación de Estados Unidos.
Barnés de Castro descartó que la desincorporación o privatización de los activos de refinación resuelva la situación económica de Pemex, al señalar que la titularidad de las instalaciones resulta secundaria respecto a la gestión operativa.