¿Por qué Wall Street toca máximos históricos? Esta es la razón detrás de la fiesta en los mercados
Los mercados bursátiles de Wall Street han mostrado recientemente un renovado optimismo

Algunos de sus principales índices alcanzaron nuevos máximos históricos. Lo anterior estuvo ligado al comportamiento de los bonos del Tesoro, así como a los precios internacionales del petróleo, mientras que, del lado corporativo, las expectativas sobre las ganancias de las empresas —particularmente las tecnológicas— comenzaron a materializarse.
Para comenzar, analicemos el mercado de bonos del Tesoro y el efecto que sus movimientos tienen sobre los mercados accionarios. En términos generales, cuando los rendimientos de la deuda gubernamental disminuyen, los activos de renta variable pueden ganar atractivo, especialmente si el mercado anticipa recortes en las tasas de interés. Lo anterior, favoreció el flujo de capital hacia la bolsa.
Esta ligera caída en los rendimientos de los bonos también funciona como un importante alivio financiero para las grandes corporaciones. Un entorno de tasas más bajas reduce el costo del crédito, algo especialmente relevante para las empresas tecnológicas que destinan miles de millones de dólares a infraestructura para inteligencia artificial, desde centros de datos hasta chips y redes de procesamiento.
Pero el mercado de capitales no estuvo únicamente impulsado por este viento macroeconómico; una parte importante de la fortaleza de esta racha está en las expectativas sobre los resultados de las propias empresas. En otras palabras, los inversionistas no solo están comprando la expectativa de un dinero más barato; también están apostando a que las compañías generarán mayores ganancias.
De acuerdo con Goldman Sachs, las utilidades de las empresas que integran el S&P 500 crecerían alrededor de 27 por ciento durante el tercer trimestre de 2026 frente al mismo periodo del año anterior. Dentro de este universo corporativo, el sector tecnológico se llevó buena parte del protagonismo al mostrar un sólido crecimiento de sus resultados. Además, según FactSet (empresa multinacional especializada en software y datos financieros para los mercados de capitales) las utilidades del sector aumentarían alrededor de 65 por ciento.
Este crecimiento ayuda a explicar otro fenómeno relevante para el mercado: la compresión de múltiplos. Es decir, que las ganancias de las empresas estarán creciendo más rápido que el precio de sus acciones. Así, aunque las cotizaciones continúen avanzando, los inversionistas están pagando menos por cada dólar de ganancias. Es una señal relevante porque permite que una parte del repunte bursátil esté respaldada por mayores utilidades y no únicamente por una expansión de las valuaciones.

Si analizamos el múltiplo Precio/Ganancias (mejor conocido como ratio P/E), que muestra cuánto están pagando los inversionistas por cada unidad de ganancia de una empresa, el cambio resulta evidente. El sector tecnológico pasó de cotizar en niveles superiores a 30 veces sus ganancias hace un año a un múltiplo de 22.8 veces. Al mismo tiempo, el múltiplo que calcula el valor de la empresa entre su utilidad antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (o ratio EV/EBITDA), el cual compara el valor de una empresa con su capacidad operativa para generar efectivo, descendió de forma sostenida.
Por ello, vale la pena revisar otros indicadores antes de concluir que el sector tecnológico está sobrevaluado. Un múltiplo elevado por sí solo no necesariamente significa que una acción esté sobrevaluada; es necesario contrastarlo con el ritmo al que estarán creciendo sus ganancias y con otros parámetros de valuación.
Uno de ellos es el ratio precio sobre crecimiento (o PEG, por sus siglas en inglés), un indicador que relaciona el múltiplo P/E con la tasa de crecimiento esperada de las ganancias. En términos sencillos, permite evaluar cuánto están pagando los inversionistas por cada unidad de crecimiento de las utilidades. Bajo esta métrica, el sector tecnológico registra un nivel de 1.36 veces, lo que refleja que sus valuaciones están respaldadas, al menos en parte, por las elevadas expectativas de crecimiento de sus ganancias.
El repunte de Wall Street a inicios de esta semana, por tanto, tiene algo más que expectativas detrás. La ligera disminución en las tasas de los bonos del Tesoro fue el catalizador, pero las expectativas de mayores utilidades son las que están respaldando el avance del mercado. La verdadera prueba llegará cuando las empresas tecnológicas tengan que convertir ese crecimiento esperado en resultados. Por ahora, el terreno está abierto para una nueva fiesta en los mercados de capitales.

Por: Noé Areyane, analista en llamadinero.com