¿Quién es el dueño de La Casa de Toño? Esta es la historia detrás de la pozolería
La Casa de Toño creció con su oferta de antojitos y precios bajos. Te contamos quién es su dueño.

La Casa de Toño es una de las cadenas de restaurantes de comida mexicana más conocidas en la Ciudad de México y el Estado de México. Su menú incluye pozole, quesadillas, flautas y otros antojitos, con precios que han contribuido a su popularidad entre los consumidores. Pero ¿quién es el dueño?
Pero detrás de la cadena existe una historia que comenzó con un pequeño puesto de comida en la colonia Clavería. El negocio familiar se transformó con el paso de los años hasta convertirse en una empresa con más de 55 sucursales.
¿Quién es el dueño de La Casa de Toño?
El dueño de La Casa de Toño es Marco Antonio Campos Paradán, conocido como "Toño". Su historia empresarial comenzó en 1978, cuando su familia instaló un pequeño puesto de quesadillas y antojitos mexicanos en la colonia Clavería, en la alcaldía Azcapotzalco.
La inversión inicial fue de aproximadamente mil pesos. Su madre preparaba los guisados y otros integrantes de la familia ayudaban con las diferentes actividades del negocio.
En aquel momento no existía un restaurante. La comida se preparaba en un comal y se vendía desde un puesto instalado en la calle.

Desde el inicio, Campos buscó que el servicio fuera rápido. Una de las reglas que adoptó fue procurar que las órdenes llegaran a los clientes en un periodo de alrededor de siete minutos.
Durante los primeros años, el fundador realizaba prácticamente todas las tareas: hacía las compras, cocinaba, lavaba, atendía a los clientes y preparaba los alimentos.
La Casa de Toño comenzó en el zaguán de una casa
El negocio cambió cuando las autoridades dejaron de permitir la venta de alimentos en la calle. Ante esta situación, Campos trasladó el puesto al zaguán de la casa de sus padres, también en Clavería.
Ese espacio se convirtió en el primer restaurante. Se colocaron algunas mesas y poco a poco aumentó la oferta de platillos.
Fue en esta etapa cuando apareció el pozole, uno de los alimentos que con el tiempo se convertiría en el sello de La Casa de Toño.
Originalmente, el establecimiento se llamaba Las Dos Poblanas, en referencia al origen de la madre y la abuela de Antonio. Sin embargo, los clientes comenzaron a llamarlo “la casa de Toño”, nombre que finalmente se convirtió en la marca del negocio.

Con el aumento de clientes, el restaurante comenzó a ocupar más espacios de la vivienda familiar y posteriormente inmuebles contiguos. La familia también participó en el crecimiento del negocio y Campos terminó adquiriendo la casa de su padre.
Ese inmueble continúa funcionando como el primer establecimiento de La Casa de Toño.
Antonio Campos dejó Derecho para dedicarse al negocio
En 1986, Marco Antonio Campos ingresó a la universidad para estudiar Derecho. Sin embargo, el crecimiento del negocio familiar hizo que dejara sus estudios para dedicarse de tiempo completo a la empresa.
De acuerdo con la historia publicada por la compañía, el crecimiento de La Casa de Toño ocurrió principalmente por recomendación de los propios clientes.
En 1996, Marco Antonio Campos Paradán registró formalmente la marca. A partir de entonces comenzó una etapa de expansión que llevó el negocio de Clavería a otras zonas de la Ciudad de México y posteriormente al Estado de México.

La segunda sucursal abrió en Marina Nacional en 2007. Después llegaron establecimientos en zonas como Narvarte, Cuajimalpa, Nezahualcóyotl, Aragón, Coapa y Lindavista.
Actualmente, la cadena cuenta con más de 55 sucursales y también ha desarrollado diferentes formatos, entre ellos establecimientos con servicio las 24 horas y un restaurante de autoservicio en Plaza Oriente, en Iztapalapa.
¿Antonio Campos es dueño de la marca La Casa de Toño?
Además de haber fundado el negocio, Antonio Campos mantiene la propiedad de la marca La Casa de Toño, de acuerdo con información de Marcanet.
El empresario también cuenta con registros de otras marcas y conceptos relacionados con el negocio, entre ellos Toño Express, Mimo-llete, La Casa de Antonio, Desayunos con Toño, Clamatoño, Horchatoño y Los Secretos de La Casa de Toño.
La historia de La Casa de Toño muestra cómo un pequeño puesto de quesadillas y antojitos, que comenzó con una inversión de aproximadamente mil pesos, terminó convertido en una cadena de restaurantes con presencia en distintos puntos de la capital y el Estado de México.
Ahora, con una posible valuación superior a 400 millones de dólares y planes para explorar mercados internacionales, La Casa de Toño enfrenta una nueva etapa empresarial.