De ser el más rico de China a la cárcel: el fundador de Evergrande recibe cadena perpetua
Hui Ka Yan, fundador de Evergrande, fue condenado a cadena perpetua por delitos relacionados con el colapso del gigante inmobiliario chino.

Hui Ka Yan, fundador de Evergrande y una de las figuras que durante años dominó el mercado inmobiliario de China, fue condenado a cadena perpetua por delitos relacionados con la compañía que se convirtió en uno de los principales símbolos de la crisis inmobiliaria del país.
El Tribunal Popular Intermedio de Shenzhen ordenó además la confiscación de sus bienes personales. Hui, también conocido como Xu Jiayin, se declaró culpable en abril de varios cargos, entre ellos malversación de activos y soborno corporativo.
El tribunal señaló que Hui y sus empresas “perturbaron gravemente” el mercado inmobiliario chino y provocaron importantes pérdidas económicas. Las antiguas compañías del empresario recibieron multas por 15,820 millones de yuanes, unos 2,350 millones de dólares, por delitos que incluyen la falsificación de registros y la ocultación de deudas.
Los actos delictivos de Evergrande Group, Hengda Real Estate y Hui Ka Yan (...) involucraron sumas particularmente cuantiosas y circunstancias atroces, provocaron pérdidas económicas especialmente significativas y causaron un daño social particularmente grave, por lo que deben ser castigados con severidad conforme a la ley", dijo el tribunal en un comunicado.
Otros ejecutivos de Evergrande también fueron condenados. Entre ellos están los hijos de Hui, Xu Zhijian y Xu Tenghe, quienes recibieron penas de entre 22 meses y 18 años de prisión, de acuerdo con medios estatales.

¿Cómo cayó el imperio inmobiliario de Evergrande?
Evergrande llegó a ser la principal promotora inmobiliaria de China por ventas contratadas. Hui la fundó en 1996 y la hizo crecer mediante una agresiva estrategia de expansión respaldada por deuda.
El modelo convirtió al empresario en una de las personas más ricas del mundo. En 2017, su patrimonio alcanzó 45,300 millones de dólares, según Forbes, lo que lo colocó como el hombre más rico de Asia.
Evergrande acumuló alrededor de 300,000 millones de dólares en pasivos y posteriormente incumplió el pago de gran parte de sus obligaciones. Su caída afectó al mercado inmobiliario chino y terminó golpeando la confianza de compradores, inversionistas y entidades financieras.
El caso también generó problemas para miles de compradores que habían entregado dinero para adquirir viviendas que posteriormente quedaron inconclusas.
La compañía recaudó además miles de millones de dólares mediante productos de gestión patrimonial. Cuando Evergrande perdió la capacidad de responder por esos recursos, algunos inversionistas realizaron protestas para exigir la devolución de su dinero.

El colapso de la empresa se produjo en un momento en que el sector inmobiliario ya enfrentaba restricciones de financiamiento impuestas por las autoridades chinas.
El tribunal de Shenzhen consideró que los delitos cometidos por Hui, Evergrande y Hengda Real Estate involucraron cantidades muy elevadas y provocaron pérdidas económicas y daños sociales graves.
La crisis de Evergrande todavía pesa sobre China
La crisis de Evergrande tuvo efectos más allá de la empresa. El sector inmobiliario llegó a representar cerca de un tercio del PIB de China y era una fuente importante de ingresos para los gobiernos locales. Por eso, la caída en las ventas y los precios de las viviendas también afectó las finanzas públicas.
Evergrande fue puesta en liquidación por un tribunal de Hong Kong en 2024, mientras sus acciones fueron retiradas de la Bolsa de Hong Kong en 2025 después de una caída de 99% en su valor.
El proceso para recuperar los activos de la inmobiliaria avanza lentamente.

Hasta agosto del año pasado, los liquidadores habían vendido activos por alrededor de 255 millones de dólares, frente a reclamaciones de acreedores que sumaban unos 45,000 millones de dólares.
Los liquidadores también buscan recuperar activos de Hui y de su exesposa en el extranjero. Para ello mantienen una batalla judicial con el objetivo de congelar recursos y recuperar alrededor de 6,000 millones de dólares relacionados con dividendos y remuneraciones pagados al fundador y a otros antiguos ejecutivos.
Cabe señalar que la situación financiera de Evergrande es parte de una crisis inmobiliaria que lleva años afectando a China. El sector fue durante mucho tiempo uno de los principales motores de crecimiento del país, pero los problemas de las grandes promotoras han debilitado la confianza y aumentado la presión sobre la segunda economía mundial.
Hui ya había sido sancionado en 2024 por el regulador de valores de China con una multa de 6.6 millones de dólares y una prohibición de por vida para operar en el mercado de valores, después de que las autoridades determinaran que Hengda Real Estate había inflado sus beneficios y cometido fraude bursátil.
La cadena perpetua de Hui Ka Yan marca uno de los capítulos más duros del derrumbe de Evergrande.