Vuelve a tomar relevancia la nube privada
Costos, integración de inteligencia artificial y cumplimiento regulatorio, entre los factores para tomar esta decisión en las empresas

La adopción del cómputo en la nube pública fue uno de los principales signos de la transformación digital en las empresas durante las últimas dos décadas. Sin embargo, ahora las compañías buscan volver a la nube privada para hacer frente a costos, integración de inteligencia artificial y cumplimiento regulatorio.
Ivan Brum, jefe de Arquitectura Digital de NTT DATA Brasil, recordó que en un inicio las compañías migraron a la nube pública y, posteriormente, comenzaron a distribuir sus cargas en diferentes nubes de este tipo, lo que dio origen a una arquitectura multinube.
“El discurso dominante de la multinube cae en 2026 y, en su lugar, la nube privada ha vuelto a la agenda”, afirmó en un análisis.
Una nube privada significa que se tiene un entorno de computación en la nube, es decir, almacenamiento, servidores y procesamiento dedicado para una sola organización y ubicado dentro de sus instalaciones.
Esto significa que, a diferencia de la nube pública, los recursos no se comparten con otras compañías y esto garantiza un máximo control, privacidad y personalización de la seguridad.
Brum consideró que la nube privada se ha vuelto estratégica debido a tres factores siendo el primero que permite cumplir con reglas de soberanía y regulación, las cuales exigen que ciertos datos y modelos de inteligencia artificial permanezcan bajo control directo de la organización.
El segundo es que se tienen cargas de trabajo predecibles que requieren menores costos de infraestructura y, tercero, que ofrece un mayor control al momento de entrenar y ejecutar modelos propietarios.
No sólo NTT Data ha detectado esta tendencia, la consultora Forrester consideró que, al menos, 15% de las empresas alrededor del mundo desplegará inteligencia artificial sobre nubes privadas este año. Mientras que Broadcom advierte de que esta tendencia no es un ajuste táctico sino una estrategia de control.
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A futuro, el especialista prevé que las compañías adoptarán un modelo de nube híbrida que, como su nombre lo indica, combina lo mejor de la nube privada y la pública a través de una gobernanza unificada.
Para que esto sea exitoso, advirtió que las empresas deben tener un buen control sobre los datos, es decir, saber dónde se almacena, procesa y transfiere la información con políticas que viajan con el dato.
Lo que se debe complementar con la capacidad de decidir qué se ejecuta en nube pública, privada y en el borde sin depender de un único proveedor. Sin olvidar que, al usar IA, se debe garantizar la propiedad intelectual y que los datos de entrenamiento no abandonen el perímetro definido.
Aunque aceptó que operar un ecosistema tan híbrido trae consigo retos que podrían solucionarse a través de la IA, ya que ésta es capaz de detectar anomalías en tiempo real y ejecutar acciones correctivas con supervisión humana.