Especialistas descartan “ola sísmica global” tras terremotos en Venezuela, Japón y California

Científicos de la UNAM, el IPN y la Ibero explicaron que, si bien varios de estos países comparten el Cinturón de Fuego del Pacífico, los movimientos ocurrieron en placas tectónicas distintas y de manera independiente

Residentes angustiados buscan a sus seres queridos entre los escombros.
Residentes angustiados buscan a sus seres queridos entre los escombros.REUTERS

La reciente y simultánea actividad sísmica en diferentes puntos de la geografía terrestre ha encendido las alarmas de la población, pero la ciencia descarta una anomalía. De acuerdo con investigadores sismológicos, los terremotos registrados en las últimas horas en Venezuela, Japón, el norte de California e Indonesia son eventos aislados que no guardan relación de origen entre sí.

La inusual coincidencia ocurrió este miércoles, cuando Venezuela sufrió el impacto de dos sismos consecutivos (magnitudes 7.2 y 7.5), al tiempo que las costas de Japón registraron un movimiento de 6.9 y California reportó otro de 5.6. A pesar del impacto mediático, Carlos Valdés, jefe del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la UNAM, fue categórico al señalar que esto es una "mera coincidencia".

People stand atop the rubble of a collapsed building in the aftermath of earthquakes in Caracas, Venezuela, June 25, 2026. REUTERS/Leonardo Fernandez Viloria
Al menos 250 edificios registran daños o han quedado destruidos.REUTERS

El Cinturón de Fuego no se activa al mismo tiempo

El especialista detalló que, aunque países como México, Japón, Chile y Alaska integran el Cinturón de Fuego del Pacífico —franja que concentra hasta el 90% de la actividad sísmica mundial—, este sistema no opera como una sola falla articulada.

“Está integrado por múltiples segmentos tectónicos que liberan energía de manera independiente”, precisó Valdés. Además, aclaró que el caso de Venezuela es ajeno a este circuito, pues se originó en la interacción de las placas del Caribe y la Sudamericana.

Por su parte, Raymundo Plata Martínez, investigador de la UNAM, y Omar Cristian Chávez Hernández, especialista del IPN, coincidieron en que la Tierra experimenta cientos de movimientos diarios imperceptibles y que no existe tal cosa como una "temporada de terremotos". La variabilidad en la frecuencia de los sismos mayores a magnitud 6.5 entra en los parámetros normales de la dinámica interna del planeta.

La catástrofe cayó en país que lidia desde hace años con una crisis económica.
La catástrofe cayó en país que lidia desde hace años con una crisis económica.REUTERS

Alertas en México: el reto masivo del Mundial

México registra en promedio más de 100 sismos de baja intensidad al día debido a su ubicación geográfica. Bajo este panorama, y aprovechando la alta afluencia de turistas internacionales por el Mundial de Futbol, Carlos Valdés enfatizó la urgencia de socializar y endurecer las medidas de prevención ciudadana.

El experto sugirió replicar los modelos de protección civil aplicados en estadios locales como el Olímpico Universitario, donde previo a los eventos se instruye de forma masiva a los asistentes sobre las rutas de evacuación. Esto resulta crucial para orientar a los visitantes extranjeros que desconocen el funcionamiento de la alerta sísmica y evitar que el pánico masivo multiplique los riesgos de una tragedia.

Vulnerabilidad y revisión estructural

Finalmente, Alan Damián Sánchez Pulido, coordinador de Ingeniería Civil en la Universidad Iberoamericana, puso el foco sobre el riesgo de los sismos recurrentes en lapsos muy cortos, tal como ocurrió en Sudamérica. Una edificación resentida por un primer movimiento pierde drásticamente su capacidad de resistencia estructural ante un segundo impacto.

Una página web de colaboración ciudadana cuenta más de 46 mil desaparecidos.
Una página web de colaboración ciudadana cuenta más de 46 mil desaparecidos.REUTERS

Aunque México cuenta con una de las normativas de construcción más avanzadas del continente, Sánchez Pulido advirtió que el principal talón de Aquiles radica en la falta de revisiones post-sísmicas profundas y sistemáticas en inmuebles cuyos daños superficiales no resultan evidentes a simple vista. Los especialistas concluyeron que la única defensa real sigue siendo la prevención activa: la mochila de emergencia, los simulacros y el diseño de planes familiares de evacuación.

mgid