¿En qué va el posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán?

Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán entran en una fase decisiva con mediación de Pakistán; buscan un acuerdo temporal para detener ataques, reabrir el estrecho de Ormuz y limitar el enriquecimiento de uranio iraní.

El estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo, es uno de los puntos centrales de la negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
El estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo, es uno de los puntos centrales de la negociaciones entre Estados Unidos e Irán.Especial

Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán han entrado en una etapa decisiva, con la mediación de Pakistán y la participación de actores regionales como Qatar e Israel. El objetivo central es alcanzar un acuerdo temporal que permita detener ataques, reabrir el estrecho de Ormuz y establecer un plazo de entre 30 y 60 días para frenar el programa de enriquecimiento de uranio iraní.

Las delegaciones de ambos países han sostenido reuniones diplomáticas de alto nivel con el propósito de consolidar un alto el fuego y evitar una escalada de tensiones tras meses de crisis. 

Irán ha propuesto un esquema de acuerdo en fases que contempla la reapertura del estrecho de Ormuz como primer paso, condición clave para el comercio internacional de petróleo. También, exige el levantamiento del bloqueo naval estadounidense para permitir la libre circulación marítima. Además, plantea una negociación nuclear limitada en el tiempo, con un plazo de 30 a 60 días para frenar el enriquecimiento de uranio.

Condiciones de Estados Unidos

Estados Unidos ha respondido condicionando la firma definitiva a la destrucción o entrega del uranio enriquecido iraní. Washington insiste en que cualquier pacto debe incluir medidas verificables que aseguren que Teherán no pueda avanzar hacia la construcción de armas nucleares.

El presidente Donald Trump declaró en Truth Social que las conversaciones iban “bien”, aunque advirtió que habría nuevos ataques si fracasaban, dejando claro que el acuerdo debe ser “grande para todos, o no habrá ningún acuerdo en absoluto”.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha intensificado su postura al exigir un desarme total como condición innegociable. Además, anunció que Israel aumentará los ataques contra la milicia Hezbolá en Líbano, respaldada por Irán, lo que añade un nuevo nivel de tensión en la región.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha señalado que las negociaciones podrían “llevar unos días”, enfriando las expectativas de un desenlace inmediato. Rubio subrayó que el estrecho de Ormuz “tiene que estar abierto de una forma u otra”. También afirmó que existe “algo bastante sólido sobre la mesa”, en referencia a las conversaciones sobre la reapertura del estrecho y la negociación nuclear limitada.

Ataques recientes ponen en peligro el acuerdo

A pesar de un alto el fuego vigente desde principios de abril, el Comando Central de Estados Unidos informó que se llevaron a cabo nuevos ataques “para proteger a nuestras tropas de amenazas planteadas por fuerzas iraníes”.

Entre los objetivos se incluyeron embarcaciones que intentaban colocar minas y sitios de lanzamiento de misiles.

Irán respondió anunciando el derribo de un dron furtivo “hostil” mediante un nuevo sistema de defensa aérea, sin precisar su origen.

EXPERTA ADVIERTE INVIABILIDAD EN ACUERDO

Malca Novigrot, abogada internacionalista, sentenció que el acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán presenta condiciones de inviabilidad operativa debido a la fragmentación del mando y la incomunicación interna en Teherán tras el asesinato del ayatola Alí Jamenei en febrero de 2026.

La especialista detalló que la existencia de múltiples facciones ideológicas radicales impide garantizar el cumplimiento de un cese al fuego o la detención del programa de enriquecimiento de uranio.

En entrevista con Fernanda Familiar para Imagen Radio, Novigrot desglosó que la estructura de toma de decisiones en el país islámico opera bajo células divididas de manera deliberada, lo que anula la efectividad de los canales oficiales de negociación.

"El poder está difuso dentro de irán, hay facciones distintas: unas que no ven por ninguna forma un acuerdo con el acérrimo enemigo que es Estados Unidos... no hay un canal oficial, no sabemos bien cómo se divide el poder porque no están hablando o sea no están hablando a través de los medios tradicionales por lo que ha sucedido con los teléfonos de que han ubicado a líderes en cuartos y demás", explicó la abogada internacionalista.

Inoperabilidad de pactos fácticos

La entrevistada expuso que la comunicación entre las autoridades remanentes se ralentizó por la prohibición de uso de dispositivos móviles. Ello frena la confirmación de compromisos de nivel internacional.

La especialista añadió que los mensajes contradictorios emitidos por Teherán respecto a la apertura del estrecho de Ormuz evidencian la pugna interna. Cada facción supedita la entrega de concesiones a la liberación inmediata de fondos financieros congelados por Washington.

Novigrot detalló que las facciones más dogmáticas recurren a preceptos de la religión islámica chía para desconocer pactos bilaterales.

La protección del régimen frente a contrapartes occidentales anula los compromisos de reducción de uranio a nivel cero.

"Dentro de la religión islámica chii hay la figura del madi... y esta concepción dice que se puede hacer cualquier tipo de acuerdo con los infieles con tal de proteger el islam y este régimen se ve como el protector último del islam. Entonces todo se vale, incluso si haces con los actores supuestamente “legítimos” un acuerdo para proteger el islam contra tus acérrimos enemigos y contra los infieles, pues violarlo estaría en cierta manera justificado porque los estás engañando", señaló Novigrot.

Presión electoral en Washington

La litigante argumentó que la administración de Donald Trump enfrenta la necesidad de destrabar el suministro de crudo antes de los comicios de medio término de noviembre.

El gobierno estadunidense busca mitigar el descontento del electorado por el incremento de los combustibles mediante un acuerdo provisional.

No obstante, la estrategia de seguridad nacional de Washington prioriza frenar el desarrollo nuclear sobre el costo inmediato de la gasolina.

La especialista concluyó que Irán mantendrá la dilación en las mesas de negociación internacionales para conservar capacidades operativas preexistentes.

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