Volkswagen Mission Efficiency: El prototipo eléctrico que se adueña de récords de eficiencia
Se describe como el auto eléctrico próximo a producción más eficiente del planeta.

Volkswagen presentó uno de los vehículos eléctricos de producción en serie más eficientes del mundo: Mission Efficiency, que se ha comprobado que puede recorrer hasta 1,278 km gastando 7.51 kWh/100 km.
Siendo una manera de demostrar el rendimiento de su tecnología de producción, la marca alemana describe a este proyecto como el herededo del Volkswagen XL1, que fue estuvo en circulación entre 2014 y 2016, estaba equipado con un motor híbrido enchufable y, en su momento, fue el que más rendimiento de gasolina ofrecía al mercado.
En este caso, más allá de su batería de 54.9 kWh y su motor eléctrico de más de 130 caballos de fuerza, la aerodinámica es la fortaleza del Mission Efficiency de cuatro plazas, ya que sus materiales contribuyen a minimizar su peso y a incrementar su rango de autonomía.

Minimizando recursos
Su aspecto exterior es de forma de lágrima optimizada para el flujo, una pequeña área frontal, aletas de refrigeración activas, ruedas traseras revestidas y un carenado completo. Además, las ventanas de las puertas no tienen marco y las manijas están integradas a la carrocería para optimizar el flujo de aire.
Con ello, a partir de 80 km/h, el consumo de energía es más de un 30% menos que la versión estándar del ID. Polo. Al alcanzar 140 km/h, el Mission Efficiency consume prácticamente la misma energía que cuando el ID. Polo alcanza 100 km/h.

Otras características incluyen un maletero de 481 litros de capacidad, compartimentos de almacenamiento bajo los asientos traseros y en los laterales de la carrocería. Los asientos traseros están pensados para pasajeros de hasta aproximadamente 1.6 metros de altura.
La carrocería combina componentes del ID. Polo con una estructura de aluminio y una combinación de polímero con fibra de carbono y compuesto de aramida.
También utiliza el eje delantero MacPherson y el freno hidráulico del ID. Polo y un freno electromecánico en la parte trasera, a fin de mitigar pérdidas por fricción, tener ahorro en el líquido de frenos, y permitir una distribución variable de la fuerza de frenado. Esto aumenta su estabilidad en las curvas.
En los rines delanteros, el guardabarros se colocó muy cerca del radio del neumático para reducir la turbulencia en la carcasa, al tiempo de ocupar deflectores nuevos y patentados en el interior de todas las ruedas. Con ello, se impide la entrada de aire y disminuye la turbulencia.

Asimismo, Volkswagen trabajó con Continental para desarrollar un neumático conceptual basado en la serie EcoContact 7, con un flanco y una banda de rodadura que minimizan la pérdida de energía y, con ello, aumenta su autonomía.
Por si fuera poco, un sistema fotovoltaico con una potencia de 370 watts está integrado en el techo de cristal y la tapa del maletero, generando energía para el motor eléctrico y siendo capaz de aumentar la autonomía hasta en 30 kilómetros al día.
En el interior, la eficiencia se maximiza con paneles ligeros, una caja Bluetooth portátil que sustituye al sistema de altavoces y el concepto "Trae tu propio dispositivo", es decir, un teléfono inteligente o una tableta que reemplazan la pantalla del sistema de infoentretenimiento.

Recientemente, Mission Efficiency estableció tres récords mundiales, incluyendo una aerodinámica ejemplar con un coeficiente de 0.158, y un consumo de energía de 6.48 kWh/100 km sin atravesar pendientes y sin activar funciones como el aire acondicionado. Ambas son marcas para vehículos homologados para calle.
También se documentó que los 1,278.36 km que recorrió del Centro de Desarrollo Alemán de Volkswagen en Wolfsburg hasta Viena, Austria, pasando por Polonia y República Checa, el Mission Efficiency registró un consumo real de 7.51 kWh/100 km a una velocidad media de 67.72 km/h y llegando a 138 km/h.
Sin tomar en cuenta las pérdidas de carga, la cifra fue de 6.89 kWh/100 km. Además, cuando completó el recorrido, aún tenía una autonomía de 164 km; sólo necesitó conectarse al cargador una vez durante esta prueba.
Volkswagen no dio indicios sobre si este prototipo se convertirá en un modelo de producción y continúa identificándolo como vehículo conceptual. Su importancia apunta a las soluciones energéticas que puedan llegar a futuros modelos de la marca.