¡Bajo amenaza! La historia de cómo nació el Himno Nacional (y las estrofas que la política borró)

Conoce la increíble historia del Himno Nacional Mexicano, la censura de sus estrofas prohibidas y los mitos detrás de sus creadores.

Historia del Himno Nacional Mexicano
Historia del Himno Nacional MexicanoINAH / Complejo Cultural Universitario / Canva

Esta es la historia del Himno Nacional Mexicano y sus estrofas prohibidas; una mezcla de notas y lírica encendida que en sus versos evocan un patriotismo indiscutible, transformando la melodía en una suerte de pegamento cultural que une a una nación entera.

Detrás de esa marcialidad impecable que entonan los niños en los patios escolares cada lunes, se esconde una crónica accidentada, repleta de dramas sentimentales, pugnas ideológicas, caudillismo y una feroz censura política que se extendió durante casi un siglo.

Entender la marcha solemne que nos representa en el globo requiere despojarse de la visión de las monografías escolares y sumergirse en el México del siglo XIX.

Un país fracturado que venía de perder más de la mitad de su territorio tras la invasión estadounidense de 1846-1848, agobiado por guerras civiles entre liberales y conservadores, y urgido desesperadamente de un símbolo de cohesión que le diera sentido de pertenencia.

En ese escenario caótico, la creación de una identidad sonora no fue un proceso pacífico ni unánime; fue, más bien, el reflejo directo del estira y afloja de los poderes del momento.

Francisco González Bocanegra
Francisco González BocanegraUCLA

¿Cuál es la historia de la letra del Himno Nacional Mexicano?

Para reconstruir el nacimiento del himno patrio es necesario retroceder hasta el año 1853. México atravesaba una crisis institucional profunda bajo la undécima (y última) administración dictatorial de Antonio López de Santa Anna.

Autoproclamado "Sujeto Ilustre" y bajo el ostentoso título de "Su Alteza Serenísima", el caudillo veracruzano buscaba a toda costa legitimidad y fastuosidad para su régimen. En un esfuerzo por imitar a las grandes monarquías y repúblicas europeas, el gobierno emitió una convocatoria pública el 12 de noviembre de 1853, a través del Ministerio de Fomento, Colonización, Industria y Comercio, capitaneado por Miguel Lerdo de Tejada.

El objetivo del certamen era doble: conseguir una letra poética de elevado espíritu patriótico y, posteriormente, una composición musical que la vistiera de gala. Se ofrecía un premio tentador para la época, pero el tiempo para la entrega de los textos era sumamente ajustado: tan solo veinte días naturales.

Entre los poetas que decidieron participar se encontraba un joven potosino de 29 años radicado en la Ciudad de México: Francisco González Bocanegra.

Ante la negativa y la constante timidez del joven poeta para redactar el texto, su prometida, Guadalupe González del Pino y Villalpando, decidió tomar cartas en el asunto: con la complicidad de la familia, invitó a Francisco a una de las habitaciones de su casa ubicada en la calle de Tacuba, en el Centro Histórico de la capital.

Una vez que el poeta ingresó a la estancia, Lupe cerró la puerta con llave desde fuera y le planteó un ultimátum: no saldría de ese encierro hasta que redactase un poema digno de competir en el certamen nacional.

Aislado, alimentado únicamente por la rendija de la puerta y bajo la presión, González Bocanegra trabajó durante cuatro intensas horas. Inspirado por las vicisitudes de una patria constantemente amenazada y haciendo uso de un lenguaje repleto de metáforas neoclásicas y bélicas, escribió diez estrofas flanqueadas por un coro contagioso.

El 3 de febrero de 1854, el Jurado Calificador declaró por unanimidad a González Bocanegra como el ganador indiscutible de la letra entre las 25 propuestas presentadas. Sin embargo, la mitad de la obra aún estaba incompleta: faltaba la música.

Jaime Nunó
Jaime NunóGobierno de México

¿Cuál es la historia de la música del Himno Nacional Mexicano?

Para la composición musical se lanzó una segunda convocatoria. Se presentaron 16 partituras, pero la que cautivó de inmediato a los jueces fue la firmada bajo las iniciales "J.N.", perteneciente a Jaime Nunó Roca, un músico y director de bandas militares de origen catalán.

Nunó había llegado a territorio mexicano apenas unos meses antes, en 1853, por invitación directa de Santa Anna, a quien había conocido en La Habana mientras el caudillo permanecía en el exilio.

El músico español ostentaba el cargo de Director General de Bandas Militares de la República y poseía un dominio técnico magistral en la instrumentación de marchas europeas.

Historia del Himno Nacional Mexicano
Historia del Himno Nacional MexicanoCanva

¿Cuáles son las estrofas prohibidas del Himno Nacional Mexicano?

Creado bajo el amparo conservador de la dictadura de Santa Anna, el Himno Nacional  contenía versos explícitos diseñados para ensalzar la figura del mandatario en turno y de uno de los personajes más controversiales del proceso independentista: Agustín de Iturbide.

Las estrofas señaladas y posteriormente censuradas son la Estrofa IV y la Estrofa VII de la versión original de diez estrofas. La Estrofa IV estaba dedicada íntegramente a ensalzar a Antonio López de Santa Anna:

Del guerrero inmortal de Zempoala
Te defiende la espada terrible,
Y sostiene su brazo invencible
Tu sagrado pendón tricolor.
Él será del feliz mexicano
En la paz y en la guerra el caudillo,
Porque él supo sus armas de brillo
Circundar en los campos de honor.

Sin embargo, llamar "brazo invencible" y "caudillo del feliz mexicano" a un hombre que acababa de vender el territorio de La Mesilla a los Estados Unidos y que ejercía un mandato despótico resultaba insoportable para la oposición liberal.

Por su parte, la Estrofa VII rescataba del ostracismo histórico a Agustín de Iturbide, el primer emperador de México:

Si a la lid contra hueste enemiga
Nos convoca la trompa guerrera,
De Iturbide la sacra bandera,
¡Mexicanos!, valientes seguid.
Y a los fieros bridones les sirvan
Las vencidas enseñas de alfombra;
Los laureles del triunfo den sombra
A la frente del bravo adalid.

En ensalzar la "sacra bandera" de Iturbide, el texto rozaba fibras sumamente sensibles para el republicanismo. Para los liberales, Agustín de Iturbide representaba la traición a los ideales republicanos, la consumación insurgente desviada hacia la instauración de un imperio efímero y elitista.

Elevar su figura a la categoría de "bravo adalid" en una canción nacional equivale a legitimar el monarquismo frente a la joven república que intentaba consolidarse.

En agosto de 1855, con la salida de Santa Anna y Juan Álvarez en el poder, asumió la presidencia interina y, con el triunfo del bando liberal, cantar el Himno Nacional encargado por la dictadura depuesta era visto como un acto de traición o provocación política.

Durante las décadas de 1860 y 1870, caracterizadas por la Guerra de Reforma, la Segunda Intervención Francesa y el Segundo Imperio Mexicano de Maximiliano de Habsburgo, el himno tuvo una vida itinerante.

Hubo momentos en que los liberales de Benito Juárez marchaban acompañados de marchas como la La Marcha de Zaragoza o la Carabina 30-30, negándose a entonar la creación de Bocanegra y Nunó por considerarla "santannista".

La eliminación definitiva y jurídica de estas estrofas tuvo que esperar hasta mediados del siglo XX. El 20 de octubre de 1943, en pleno contexto de la Segunda Guerra Mundial, el presidente Manuel Ávila Camacho promulgó un decreto histórico.

Consciente de que México necesitaba enviar tropas al extranjero (el Escuadrón 201) y reforzar la unidad nacional, Ávila Camacho oficializó las composiciones patrias. El decreto estableció de manera irrefutable que el Himno Nacional estaría compuesto únicamente por el coro y cuatro estrofas: las estrofas I, V, VI y X del poema original de González Bocanegra.

De esta manera, la ley dejó fuera de la versión oficial no solo las estrofas IV (Santa Anna) y VII (Iturbide), sino también las estrofas II, III, VIII y IX.

Lo que nació como una composición de diez estrofas políticas y marciales quedó condensado en un Himno Nacional Mexicano de cuatro estrofas centradas en la defensa de la patria, la paz civil y la resistencia inquebrantable ante agresiones extranjeras.

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