Historia de la Marcha de Zacatecas: quién la escribió y por qué es el segundo Himno Nacional
Conoce la historia de la Marcha de Zacatecas, quién la escribió, por qué nació gracias a una apuesta y cómo se convirtió en el segundo Himno Nacional de México.

Hay melodías que se vuelven parte de la identidad de un país sin necesidad de un decreto oficial. En México, la Marcha de Zacatecas cumple exactamente con ese perfil. Conocida por muchos como nuestro segundo Himno Nacional, esta pieza musical esconde un origen lleno de curiosidades que van desde retos familiares e intercambios políticos con Porfirio Díaz, hasta su adopción en los campos de batalla de la Revolución Mexicana.
¿Quién escribió la Marcha de Zacatecas?
El hombre que ideó estos acordes fue Genaro Codina (1852-1901), un zacatecano cuya ocupación principal no era la música, sino la contabilidad, la pirotecnia y la fabricación de globos aerostáticos. Aunque era un compositor autodidacta, su talento con los instrumentos, en especial con el arpa, llamó la atención de las altas esferas políticas.
En 1887, tras componer una marcha dedicada al entonces presidente Porfirio Díaz, este le otorgó como agradecimiento un empleo fijo y de por vida como contador en la Jefatura de Hacienda de su estado natal.

Sin embargo, el nacimiento de la famosa marcha ocurrió unos años después, en el invierno de 1891, debido a una apuesta. Durante una reunión en casa del músico Fernando Villalpando, quien además era su cuñado, ambos compositores se retaron mutuamente a escribir la mejor marcha militar de la región. El trato incluía que el ganador le dedicaría la composición al gobernador del estado, el general Jesús Aréchiga.
Un jurado compuesto por amigos y especialistas locales dio como ganador el trabajo de Codina, el cual había sido estructurado únicamente para ser tocado en arpa. Lejos de cualquier rivalidad, Villalpando tomó la partitura y la adaptó para una banda de viento completa.
El momento fue tan emotivo que, al escuchar el resultado final con todos los instrumentos, Codina rompió en llanto, a lo que su cuñado respondió con una frase que quedó para el recuerdo: "Tú me la diste desnuda y yo la vestí".

¿Cuándo se estrenó la Marcha de Zacatecas?
El estreno oficial ante el público ocurrió en la primavera de 1893, interpretada por la Banda del Estado y apoyada por los niños músicos del Hospicio de Zacatecas.
El cambio de nombre de la obra ocurrió por una plática muy sincera. Como el trato de la apuesta era homenajear al mandatario estatal, al principio la pieza se llamó "Marcha Aréchiga".
Sin embargo, el propio general Jesús Aréchiga tuvo mucha visión; sabía perfectamente que ligar una melodía al nombre de un político era una mala idea si quería que durara. Por eso, le pidió de favor a Codina que mejor le pusiera el nombre del estado, asegurándole que bautizarla como "Marcha Zacatecas" sería la clave para que la gente realmente la adoptara. El tiempo le dio toda la razón.

¿Por qué la Marcha de Zacatecas es considerada el segundo Himno Nacional?
Documentos resguardados por la Asociación Mexicana de Archivos y Bibliotecas Privados detallan cómo la pieza pasó de ser un éxito local a un fenómeno nacional. Para 1910, Francisco Villa y la División del Norte la adoptaron como su himno de combate.
Su fama cruzó fronteras al grado de que en 1934 el emperador de Etiopía, Tafari Makonnen, le pidió formalmente al gobierno de Lázaro Cárdenas permiso para usar la melodía como su propio himno nacional, una solicitud que México rechazó para mantener la obra como un patrimonio exclusivo de nuestro país.

¿Quién escribió la letra de la Marcha de Zacatecas?
Aunque la versión instrumental es la que suena en los desfiles, la pieza tiene una letra de fuerte carácter patriótico escrita por el poeta Salvador Sifuentes. Sus estrofas, diseñadas bajo el contexto de finales del siglo XIX, son un llamado directo a la defensa del territorio nacional y la libertad.
Actualmente, el archivo de la Orquesta Clásica de México conserva las versiones de la época, las cuales suelen interpretarse con instrumentos tradicionales como el salterio para rescatar el sonido original con el que se dio a conocer.

Letra de la Marcha de Zacatecas
Aquí te dejamos los versos completos que Salvador Sifuentes le dio a esta histórica composición:
Prestos estad a combatir
oíd llamar suena el clarín,
las armas pronto preparad
y la victoria disputad;
Prestos estad suena el clarín
anuncia ya próxima lid,
vibrando está su clamor
marchemos ya con valor.
Prestos estad a combatir
oíd llamar suena el clarín,
las armas pronto preparad
y la victoria disputad;
Prestos estad suena el clarín
anuncia ya próxima lid,
vibrando está su clamor
marchemos ya con valor.
Sí, a lidiar marchemos
que es hora ya de combatir
con fiero ardor, con gran valor,
hasta vencer, hasta vencer.
Hasta morir.
Sí, a lidiar marchemos
que es hora ya de combatir
con fiero ardor, con gran valor,
hasta vencer, hasta vencer.
Hasta morir.
Prestos estad a combatir
oíd llamar suena el clarín,
las armas pronto preparad
y la victoria disputad;
Prestos estad suena el clarín
anuncia ya próxima lid,
vibrando está su clamor
marchemos ya con valor.
Como huracán que en su furor
las olas rompen en la mar
con rudo empuje y con vigor
sobre las huestes avanzad;
no os detengáis, no haya temor
pronto el ataque apresurad
guerra sin tregua al invasor
viva la patria y libertad.
Viva la libertad, viva.
Viva la libertad, viva.
Que viva sí, viva.
Oh, patria mía, tu hermoso pabellón
siempre sabremos, llevarlo con honor.
Oh, patria mía, tu hermoso pabellón
siempre sabremos, llevarlo con honor.
Prestos estad a combatir
oíd llamar suena el clarín,
las armas pronto preparad
y la victoria disputad;
Prestos estad suena el clarín
anuncia ya próxima lid,
vibrando está su clamor
marchemos ya con valor.
Como huracán que en su furor
las olas rompen en la mar
con rudo empuje y con vigor
sobre las huestes avanzad;
no os detengáis, no haya temor
pronto el ataque apresurad
guerra sin tregua al invasor
viva la patria y libertad.
Viva la libertad, viva.
Viva la libertad, viva.
Que viva sí, viva.

A más de un siglo de distancia, la Marcha de Zacatecas nos demuestra que la gran música de nuestro país no siempre nace bajo estrictos planes institucionales, sino del ingenio cotidiano, una rivalidad sana entre amigos y las ganas de contar una identidad. Lo que inició como una partitura solitaria para arpa, terminó por convertirse en el sonido oficial del coraje y la historia mexicana.